Cultura

El periodista que se hizo cantante lírico

El bajo Charles Oppenheim protagoniza “Don Pasquale”, de Gaetano Donizetti, con tres jóvenes valores de la ópera

CIUDAD DE MÉXICO.-“Al bajo Charles Oppenheim, de incipiente pero tenaz carrera, hay que agradecerle su evidente rigor en la preparación de su material y, de manera importante, su loable intención (evidenciada ya en anteriores actuaciones) de cantar de manera que los oyentes entendamos lo que está diciendo, cualquiera que sea el idioma de la obra en cuestión”, escribió el crítico Fernando Brennan.

A los 51 años, Charles Oppenheim, levanta elogios y colma expectativas de los expertos cuando, con su voz de bajo que, al decir del crítico Noé Mercado, cada vez “se proyecta más segura y redonda”, se sube a los escenarios para encarnar a Leporello en Don Giovanni o Don Basilio en El barbero de Sevilla, sólo por citar algunos de los múltiples roles que ha venido regalando al público aficionado este hombre que dedicó la mayor parte de su vida al periodismo musical.

Como editor de la revista Pro Ópera, Charles Oppenheim, nacido en Texas, demostró tesón y compromiso con la música, al tiempo que despuntaba su pasión por el arte lírico estudiando canto sucesivamente con Enrique Jaso, Manuel Peña y Arturo Gálvez y dedicándose durante cinco años a preparar repertorio para bajo con Anatoli Luchinin.

Su historia profesional, sin embargo, y eso es lo que la hace fantástica, tiene apenas tres años y la evolución que ha demostrado en los recintos más exigentes, ha ido en paralelo con los elogios que recibe cada vez que entona una partitura.

Ese hombre grande, barbado, de mirada profunda y gesto adusto es quien encarnará a Don Pasquale, de Gaetano Donizetti, que se presentará el sábado 25 y el domingo 26 de julio, así como el sábado 1 y el domingo 2 de agosto, todas a las 18:00 horas, en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario (Insurgentes Sur 3000, C.U.).

El personaje de Don Pasquale, considerado el papel cumbre del repertorio para bajo bufo, supone para Charles Oppenheim diversos retos: “Es uno de los principales papeles a los que puede aspirar un cantante de mi tesitura. Tiene el reto vocal mayor, mucho recitativos, mucha coloratura, tiene que estar haciendo malabarismos al tiempo que está cantando trabalenguas.

Muchos libretos de ópera son muy malos, pero este es muy rico, creíble. Lo más importante es la música que es la más sublime que escribió Donizzetti; así como sabemos que Elixir de amor es una deliciosa comedia, que Lucia di Lammermoor es una tragedia musicalmente rica, Don Pasquale tiene lo mejor de su gran experiencia como compositor”, explica el artista.

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