Cultura
Música para volar
El audiolibro 'Las Aves, introducción a la música de concierto'', de Ana Gerhard, es una guía de iniciación y una pequeña obra de arte
GUADALAJARA, JALISCO (01/JUN/2012).- “Algunos científicos e historiadores piensan que el deseo de imitar el canto de los pájaros por parte de los hombre podría ser uno de los orígenes de la música”. Pero esta es sólo una teoría, advierte Ana Gerhard en su audiolibro "Las Aves, introducción a la música de concierto" (Océano, 2011).
Lo que es un hecho, dice la autora, es que númerosos compositores a lo largo de la historia se han inspirado en el canto de las aves, ya que éstas, a través de un órgano llamado siringe, tienen la posibilidad de producir una gran variedad de sonidos.
De ahí partió la pianista Ana Gerhard para crear este libro-disco, pensado para niños de todas las edades, que además de ser una excelente herramienta de iniciación musical es también una pequeña obra de arte. Esto gracias a las ilustraciones de Cecilia Varela, al acierto en el diseño –a cargo de Francisco Ibarra— y a los textos y la selección musical de Gerhard, contenida en el CD que se incluye en un compartimento de su portada de pasta dura.
A raíz de su experiencia previa en acercar la música clásica a los niños –a través de una compañía de títeres, primero, y un programa de radio después— Ana aprendió que lo más importante es enseñar a los pequeños a escuchar.
Como la música es algo abstracto, explicó la pianista, al añadir elementos que los niños saben reconocer desde temprana edad, como los pájaros, “estás jalando su atención y abriendo sus oídos; están más receptivos en ese momento y así les puedes hablar después sobre la música, explicarles que ese pajarito lo hizo una flauta o un violín, o que el acompañamiento ayuda a que sintamos esto o aquello”.
Lectura interactiva
Página tras página, la autora presenta 20 piezas relacionadas de alguna u otra forma con las aves, de las cuales se aprecian cortos fragmentos en la grabación. Se incluyen también pequeñas biografías de los 15 compositores de dichas obras –que van desde el renacimiento hasta la época contemporánea— en orden no cronológico.
Así, por ejemplo, la pista 18 –con duración de un minuto 29 segundos— es un fragmento de la célebre Danza de los Pequeños Cisnes de Piotr Ilich Tchaikovski. En la pista 17 la voz de Ana Gerhard explica brevemente que el oboe y el fagot representan el “simpático andar de los pequeños cisnes”.
Para ampliar la información hay que regresar a las páginas del libro, donde se conocerá, entre otras cosas, que Tchaikovski se graduó de abogado y a los 22 años decidió dedicarse de lleno a la música; que en su obra destacan los ballets; y que en El Lago de los Cisnes se cuenta la historia de la princesa Odette, quien por un hechizo adquirió la forma de esta bella ave.
En otro párrafo se presenta una guía de audición, donde la autora otorga algunas claves para la apreciación de las piezas musicales: “escucha el ritmo bamboleante del acompañamiento a base de dos notas alternadas (fa-do-fa-do…). Esta manera de producir los sonidos entrecortados se llama estacato y aquí contribuye a pintarnos el caminar poco fluido de la familia de los ánades”, se lee acerca de la misma pieza.
Un amplio panorama
Se encontrarán en este libro otras aves famosas de la música clásica como “Papageno y Papagena”, de la ópera La Flauta Mágica de Wolfgang Amadeus Mozart; el pájaro de Pedro y el Lobo de Sergei Prokofiev; y el Pájaro de Fuego, de Igor Stravinsky. En esta peculiar reunión de aves se verá también el cardenal, el gallo y la gallina, la alondra, el mirlo, el estornino, el ruiseñor, el petirrojo, el cucú, entre otros.
Como explicó Ana Gerhard, su intención al momento de hacer la selección de piezas fue abarcar el panorama más amplio posible. De tal forma, la autora buscó incluir por un lado, obras accesibles y conocidas y “otras no tan fáciles de escuchar”; así como compositores de todos los periodos, “desde el renacimiento pasando por el barroco, el clasicismo, el impresionismo y hasta los contemporáneos”.
También la variedad en los instrumentos que interpretan el canto de los pájaros, fue un criterio a tomar en cuenta: “tenemos la flauta, el violín, el clavecín, el cello, el piano, la voz, para que los niños vayan viendo la riqueza que hay dentro de la música y sus posibilidades”. Y finalmente, la diversidad de géneros: “hay desde conciertos para un instrumento y orquesta, hasta ópera y solos de piano”.
Educación musical
Desde pequeña, Ana Gerhard estuvo en contacto con la música clásica en su casa: su tío abuelo fue compositor, su abuelo un gran pianista y su madre se encargó de que ella y sus hermanos aprendieran a tocar un instrumento.
Por eso sabe lo beneficioso que puede ser este puente entre los niños y la música. Para Ana, es una lástima que mucha gente le tenga prevención a la música clásica por considerarla seria, difícil, o exclusiva para gente culta. “Yo creo que es una música que todos deberían disfrutar porque enriquece muchísimo” afirmó la pianista, “y si los niños se familiarizan desde chiquitos, cuando crezcan no le van a tener ese miedo”.
Sobre la educación musical en México, la autora lamentó que siendo un país tan musical, no se le tome en serio como materia en el programa de educación básica, ya que hacer y escuchar música ayuda a desarrollar capacidades como la concentración, la abstracción, la creatividad y la memoria.
“Ni siquiera se necesita un instrumento, con la misma voz –que es un instrumento maravilloso— sería más que suficiente”.
Las Aves es el primero de una serie de cinco audiolibros de iniciación musical a cargo de Ana Gerhard. El siguiente en la línea –que se espera para el próximo diciembre— tendrá como tema a seres fantásticos, como brujas, duendes y magos. Más adelante vendrán otros tres con las temáticas del agua, los bichos, y finalmente, juguetes y mecanismos.
FRAGMENTO
El cucú y el ruiseñor. George Frideric Handel
“El ruiseñor, pequeño pájaro de color pardo con puntos rojos en el lomo, es tan admirado por su canto que los cantantes humanos se sienten alagados cuando son llamados ‘ruiseñores’. En muchos cuentos y leyendas el ruiseñor simboliza el amor. Uno de los más conocidos es El Ruiseñor y la Rosa, de Oscar Wilde. En este cuento el ruiseñor se sacrifica para que un joven pueda llevarle una rosa a su amada.
Como su nombre indica, el segundo movimiento de este concierto imita un diálogo entre el cucú y el ruiseñor. En el periodo barroco, el órgano estaba destinado a la música seria y de carácter religioso. A George Frideric Handel se le ocurrió aprovechar los increíbles recursos de este instrumento para utilizarlo como solista en conciertos realizados en los intermedios de sus oratorios. En este novedoso género, que se adaptaba muy bien al carácter de Handel, él mismo interpretaba el órgano haciendo gala de su talento como organista y entusiasmando al público con su música alegre y vivaz. De estos conciertos, el de El Cucú y el Ruiseñor es el favorito.
En esta pieza escucharás un diálogo entre la orquesta –que nos presenta un tema muy animado— y el órgano, con su sonido tan particular, retoma el mismo tema. No tendrás problema para reconocer un poco más adelante el canto del cucú en un solo del órgano. El ruiseñor en cambio se hace esperar un poco más, pero si pones atención, en una de las entradas del solista escucharás su trino sostenido mientras las dos notas del cucú siguen apareciendo en diferentes registros del mismo instrumento. Poco después el movimiento termina tan alegra como empezó”.
TEXTOS Y AUDIO
Recorrido
"Las Aves, Introducción a la Música de Concierto."
Ana Gerhard.
Océano.
Este libro presenta 20 obras musicales desde el siglo XVI al siglo XX. Contiene textos explicativos y un cd de las composiciones ejecutadas por grandes intérpretes. Se trata pues de una magnífica introducción la música.
En librerías Gandhi: $245 pesos.
Lo que es un hecho, dice la autora, es que númerosos compositores a lo largo de la historia se han inspirado en el canto de las aves, ya que éstas, a través de un órgano llamado siringe, tienen la posibilidad de producir una gran variedad de sonidos.
De ahí partió la pianista Ana Gerhard para crear este libro-disco, pensado para niños de todas las edades, que además de ser una excelente herramienta de iniciación musical es también una pequeña obra de arte. Esto gracias a las ilustraciones de Cecilia Varela, al acierto en el diseño –a cargo de Francisco Ibarra— y a los textos y la selección musical de Gerhard, contenida en el CD que se incluye en un compartimento de su portada de pasta dura.
A raíz de su experiencia previa en acercar la música clásica a los niños –a través de una compañía de títeres, primero, y un programa de radio después— Ana aprendió que lo más importante es enseñar a los pequeños a escuchar.
Como la música es algo abstracto, explicó la pianista, al añadir elementos que los niños saben reconocer desde temprana edad, como los pájaros, “estás jalando su atención y abriendo sus oídos; están más receptivos en ese momento y así les puedes hablar después sobre la música, explicarles que ese pajarito lo hizo una flauta o un violín, o que el acompañamiento ayuda a que sintamos esto o aquello”.
Lectura interactiva
Página tras página, la autora presenta 20 piezas relacionadas de alguna u otra forma con las aves, de las cuales se aprecian cortos fragmentos en la grabación. Se incluyen también pequeñas biografías de los 15 compositores de dichas obras –que van desde el renacimiento hasta la época contemporánea— en orden no cronológico.
Así, por ejemplo, la pista 18 –con duración de un minuto 29 segundos— es un fragmento de la célebre Danza de los Pequeños Cisnes de Piotr Ilich Tchaikovski. En la pista 17 la voz de Ana Gerhard explica brevemente que el oboe y el fagot representan el “simpático andar de los pequeños cisnes”.
Para ampliar la información hay que regresar a las páginas del libro, donde se conocerá, entre otras cosas, que Tchaikovski se graduó de abogado y a los 22 años decidió dedicarse de lleno a la música; que en su obra destacan los ballets; y que en El Lago de los Cisnes se cuenta la historia de la princesa Odette, quien por un hechizo adquirió la forma de esta bella ave.
En otro párrafo se presenta una guía de audición, donde la autora otorga algunas claves para la apreciación de las piezas musicales: “escucha el ritmo bamboleante del acompañamiento a base de dos notas alternadas (fa-do-fa-do…). Esta manera de producir los sonidos entrecortados se llama estacato y aquí contribuye a pintarnos el caminar poco fluido de la familia de los ánades”, se lee acerca de la misma pieza.
Un amplio panorama
Se encontrarán en este libro otras aves famosas de la música clásica como “Papageno y Papagena”, de la ópera La Flauta Mágica de Wolfgang Amadeus Mozart; el pájaro de Pedro y el Lobo de Sergei Prokofiev; y el Pájaro de Fuego, de Igor Stravinsky. En esta peculiar reunión de aves se verá también el cardenal, el gallo y la gallina, la alondra, el mirlo, el estornino, el ruiseñor, el petirrojo, el cucú, entre otros.
Como explicó Ana Gerhard, su intención al momento de hacer la selección de piezas fue abarcar el panorama más amplio posible. De tal forma, la autora buscó incluir por un lado, obras accesibles y conocidas y “otras no tan fáciles de escuchar”; así como compositores de todos los periodos, “desde el renacimiento pasando por el barroco, el clasicismo, el impresionismo y hasta los contemporáneos”.
También la variedad en los instrumentos que interpretan el canto de los pájaros, fue un criterio a tomar en cuenta: “tenemos la flauta, el violín, el clavecín, el cello, el piano, la voz, para que los niños vayan viendo la riqueza que hay dentro de la música y sus posibilidades”. Y finalmente, la diversidad de géneros: “hay desde conciertos para un instrumento y orquesta, hasta ópera y solos de piano”.
Educación musical
Desde pequeña, Ana Gerhard estuvo en contacto con la música clásica en su casa: su tío abuelo fue compositor, su abuelo un gran pianista y su madre se encargó de que ella y sus hermanos aprendieran a tocar un instrumento.
Por eso sabe lo beneficioso que puede ser este puente entre los niños y la música. Para Ana, es una lástima que mucha gente le tenga prevención a la música clásica por considerarla seria, difícil, o exclusiva para gente culta. “Yo creo que es una música que todos deberían disfrutar porque enriquece muchísimo” afirmó la pianista, “y si los niños se familiarizan desde chiquitos, cuando crezcan no le van a tener ese miedo”.
Sobre la educación musical en México, la autora lamentó que siendo un país tan musical, no se le tome en serio como materia en el programa de educación básica, ya que hacer y escuchar música ayuda a desarrollar capacidades como la concentración, la abstracción, la creatividad y la memoria.
“Ni siquiera se necesita un instrumento, con la misma voz –que es un instrumento maravilloso— sería más que suficiente”.
Las Aves es el primero de una serie de cinco audiolibros de iniciación musical a cargo de Ana Gerhard. El siguiente en la línea –que se espera para el próximo diciembre— tendrá como tema a seres fantásticos, como brujas, duendes y magos. Más adelante vendrán otros tres con las temáticas del agua, los bichos, y finalmente, juguetes y mecanismos.
FRAGMENTO
El cucú y el ruiseñor. George Frideric Handel
“El ruiseñor, pequeño pájaro de color pardo con puntos rojos en el lomo, es tan admirado por su canto que los cantantes humanos se sienten alagados cuando son llamados ‘ruiseñores’. En muchos cuentos y leyendas el ruiseñor simboliza el amor. Uno de los más conocidos es El Ruiseñor y la Rosa, de Oscar Wilde. En este cuento el ruiseñor se sacrifica para que un joven pueda llevarle una rosa a su amada.
Como su nombre indica, el segundo movimiento de este concierto imita un diálogo entre el cucú y el ruiseñor. En el periodo barroco, el órgano estaba destinado a la música seria y de carácter religioso. A George Frideric Handel se le ocurrió aprovechar los increíbles recursos de este instrumento para utilizarlo como solista en conciertos realizados en los intermedios de sus oratorios. En este novedoso género, que se adaptaba muy bien al carácter de Handel, él mismo interpretaba el órgano haciendo gala de su talento como organista y entusiasmando al público con su música alegre y vivaz. De estos conciertos, el de El Cucú y el Ruiseñor es el favorito.
En esta pieza escucharás un diálogo entre la orquesta –que nos presenta un tema muy animado— y el órgano, con su sonido tan particular, retoma el mismo tema. No tendrás problema para reconocer un poco más adelante el canto del cucú en un solo del órgano. El ruiseñor en cambio se hace esperar un poco más, pero si pones atención, en una de las entradas del solista escucharás su trino sostenido mientras las dos notas del cucú siguen apareciendo en diferentes registros del mismo instrumento. Poco después el movimiento termina tan alegra como empezó”.
TEXTOS Y AUDIO
Recorrido
"Las Aves, Introducción a la Música de Concierto."
Ana Gerhard.
Océano.
Este libro presenta 20 obras musicales desde el siglo XVI al siglo XX. Contiene textos explicativos y un cd de las composiciones ejecutadas por grandes intérpretes. Se trata pues de una magnífica introducción la música.
En librerías Gandhi: $245 pesos.