Deportes

Aficionados de Leones Negros ''toman'' la Minerva para festejar

Alrededor de dos mil seguidores aguardaron por los campeones, ahora jugadores de la Liga MX

Aficionados de Leones Negros ''toman'' la Minerva para festejar
GUADALAJARA, JALISCO (11/MAY/2014).- Tras una final definida en penales contra los Tecos de la Universidad Autónoma de Guadalajara, miles de aficionados a los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara llegaron a la Glorieta de la Minerva, para festejar que su equipo pasó a primera división.

Desde horas antes, la Secretaría de Movilidad realizó un cierre de calles aledañas a la glorieta, como Vallarta, Agustín Yáñez, Golfo de Cortés y López Cotilla, y desplegó un operativo con 10 motocicletas y 10 patrullas.

En el lugar se colocó un templete con el logotipo de los leones, en donde se armó el ambiente con música a gran volumen mientras esperaban la llegaba el camión con los "héroes", que este sábado vuelven a figurar en el futbol mexicano de primera división.

La gente brincó, gritó y bailó por el triunfo de sus Leones, después de 20 años de espera.

Por fin llegaron los jugadores, provenientes del Estadio Jalisco, donde se disputó el pase con la casa estudiantil privada en Guadalajara.

El camión apenas se asomaba por avenida López Mateos, y los gritos se hacían uno solo. En su mayoría jóvenes universitarios, no dejaron de alzar sus banderas y apoyar a su equipo, mientras sonaba el himno del mismo.

Los jugadores no subieron solos; con ellos llegaron el rector de la UdeG, Tonatiuh Bravo Padilla, así como Raúl Padilla y otras autoridades universitarias.

Uno a uno, los jugadores fueron nombrados y presentados ante su afición.

La glorieta se pintó de colores rojo, amarillo y negro, con las playeras y banderas que portaban los aficionados. Durante horas permanecieron junto a la Minerva, la cual fue protegida por elementos de la Policía de Guadalajara.

El señor Pablo Ávalos, recargado en una de las protecciones que se colocaron a la rotonda, observaba la emoción de la afición joven. De bajo perfil y acompañado de su pareja, portó orgulloso la playera universitaria.

"Estoy muy feliz, la verdad esperaba que llegara este momento; cómo no me voy a alegrar, si yo jugué en las fuerzas básicas, hace muchos años".

Don Pablo se emocionó para sus adentros. Aguardó como todos a su equipo, que espera tenga apoyo de las autoridades universitarias para que vuelva a ser el que fue hace décadas.

Los jugadores se fueron del lugar y la fiesta siguió con los asistentes, que según la Policía de Guadalajara, fueron alrededor de dos mil personas.

EL INFORMADOR / THAMARA VILLASEÑOR.

Temas

Sigue navegando