Deportes
Marco Fabián salvó a Chivas de la derrota en el Clásico
El gol de Fabián, en los últimos minutos del encuentro, le dio el empate a los rojiblancos
ZAPOPAN, JALISCO (30/SEP/2013).- Hubo goles, polémica, pasión, y por supuesto, muchos errores de dos equipos que demostraron porqué no caminan en el Apertura 2013.
El Clásico terminó 1-1. Y ni rojiblancos ni rojinegros solucionaron sus problemas en el torneo. Chivas es décimoquinto con ocho puntos, misma cosecha que Atlas, aunque con mejor diferencia de goles.
Juan Carlos Ortega confundió la Copa con la Liga MX. Y es que al entrenador de las Chivas le pareció que el cierre que tuvieron ante los suplentes del León, el pasado miércoles, era lo más parecido al funcionamiento que quiere ver de su equipo, así que decidió jugar de esa manera.
El gran problema de Chivas no fue su sistema táctico, sino que entraron al Clásico muertos de miedo.
Así, tras un par de avisos en jugadas a balón parado, al 18’ el Atlas abusó de los temores rojiblancos. En un tiro de esquina por derecha de Amaury Ponce, la mala marca de las Chivas pagó factura y Facundo Erpen se levantó mientras que los defensas rojiblancos se amontonaron. El argentino conectó de cabeza cruzado y a segundo poste, para dejar sin oportunidad a Luis Michel, para el 1-0 en favor del Atlas.
Pero en el complemento fue el Atlas el equipo que murió de miedo. Ortega reculó y mandó al campo a Rafa Márquez Lugo, quien entró en lugar de Cisneros. Entonces Chivas se volvió un vendaval, pero al precio de quedar expuesto al contragolpe.
Atlas parecía escapar al mejor momento que vivía Guadalajara, pero a seis minutos del final De Nigris y Fabián se conectaron con una gran pared del primero al segundo, y Marco le metió toda la zurda al balón para vencer la estirada de Pinto y empatar el juego 1-1.
Atlas, que jugó agazapado en espera de una jugada que le permitiera liquidar el encuentro, sólo se envalentonó para reclamar un posible penalti sobre Matías Vuoso cuando el partido terminaba, que el árbitro no concedió.
El Clásico terminó 1-1. Y ni rojiblancos ni rojinegros solucionaron sus problemas en el torneo. Chivas es décimoquinto con ocho puntos, misma cosecha que Atlas, aunque con mejor diferencia de goles.
Juan Carlos Ortega confundió la Copa con la Liga MX. Y es que al entrenador de las Chivas le pareció que el cierre que tuvieron ante los suplentes del León, el pasado miércoles, era lo más parecido al funcionamiento que quiere ver de su equipo, así que decidió jugar de esa manera.
El gran problema de Chivas no fue su sistema táctico, sino que entraron al Clásico muertos de miedo.
Así, tras un par de avisos en jugadas a balón parado, al 18’ el Atlas abusó de los temores rojiblancos. En un tiro de esquina por derecha de Amaury Ponce, la mala marca de las Chivas pagó factura y Facundo Erpen se levantó mientras que los defensas rojiblancos se amontonaron. El argentino conectó de cabeza cruzado y a segundo poste, para dejar sin oportunidad a Luis Michel, para el 1-0 en favor del Atlas.
Pero en el complemento fue el Atlas el equipo que murió de miedo. Ortega reculó y mandó al campo a Rafa Márquez Lugo, quien entró en lugar de Cisneros. Entonces Chivas se volvió un vendaval, pero al precio de quedar expuesto al contragolpe.
Atlas parecía escapar al mejor momento que vivía Guadalajara, pero a seis minutos del final De Nigris y Fabián se conectaron con una gran pared del primero al segundo, y Marco le metió toda la zurda al balón para vencer la estirada de Pinto y empatar el juego 1-1.
Atlas, que jugó agazapado en espera de una jugada que le permitiera liquidar el encuentro, sólo se envalentonó para reclamar un posible penalti sobre Matías Vuoso cuando el partido terminaba, que el árbitro no concedió.