Entretenimiento
Laura Posada pone sus nervios a prueba
Las herramientas que brinda la conductora son el principio para cualquier familia
GUADALAJARA, JALISCO (04/ABR/2013).- En la nueva temporada del programa Manual de supervivencia, en el canal de paga Utilísima que estrena episodios esta noche, Posada se enfrentará a una serie de retos que por primera vez le hará plantearse la posibilidad de “tirar la toalla”.
Quienes hayan visto el programa sabrán que sacar de sus casillas a Laura Posada no es una misión sencilla. Ella es una mujer centrada, de voz suave, con una sonrisa ante casi cualquier situación que enfrente. Sin embargo, eso podría cambiar.
Manual de supervivencia es una producción original de Utilísima en la que Laura se dedica a visitar hogares de diversos países de América Latina donde hay problemas de comunicación. Problemas graves, desde que no se hablan, se insultan, se comunican a gritos o se pierden el respeto entre adultos y jóvenes. Su trabajo consiste en reparar estos canales y convertir lo que en un principio es una familia disfuncional, en un hogar donde reine la armonía. La premisa suena fácil, pero si algo aprendió en la primera temporada, es que no es una tarea sencilla.
“No hay manual que te diga cómo cuidar a tus hijos, cómo criar a tu familia”, explica Posada. “Cada familia tiene problemas únicos, pero todos tenemos en la base situaciones similares que enfrentar”.
Aprender y cambiar
Aunque parece que siempre tiene una respuesta a cualquier crisis que surja en el terruño, Laura reconoce que ella también aprende mucho de las familias que visita en cada emisión. “De cada familia aprendo algo, sobre todo los que tienen niños que tienen edades más grandes a los míos”, explica. “Mis hijos tienen 12 y 13 años, así que cuando veo situaciones con adolescentes mayores, me doy una idea de cómo serán las cosas para mí en un futuro”.
Mientras que en su primera temporada Manual de supervivencia duraba media hora, para su nueva tanda de episodios la producción decidió doblar el tiempo de programa. “Los casos son un poco más fuertes respecto a la temporada anterior, le dedicamos más tiempo a las familias, y exponemos cómo los ayudamos a sobrellevar los problemas que enfrentan”.
La conductora reconoce que los líos que enfrentó en la grabación de esta temporada fueron tan fuertes, que al menos en una ocasión, sí pensó en “tirar la toalla”. “Hubo un caso de una familia puertorriqueña, era de tres niñas, dos ya adolescentes y una pequeña. Bueno… yo llevaba 15 minutos en esa casa y ya me quería salir. Pensé que en mi presencia, al no conocerme, se iban a contener, pero no, no les importó tener las cámaras, y se pelearon horrible, a gritos y con insultos. Allí pensé ‘basta, me voy’, pero no, no podía hacerlo, porque esa gente confiaba en mí para prestarles ayuda, y yo no los iba a defraudar. Cuando vean ese programa, me entenderán, ahora ya me da un poco de risa, en ese momento no”.
Laura anota que la emisión demuestra que “la violencia no está bien en ningún caso, ni la verbal ni la física”. Explicó que en Manual de supervivencia no aparece ningún caso donde la hostilidad llegue a los golpes, “pero sí de insultos”.
La conductora espera demostrar que la emisión lo único que persigue es cambiar el estilo de vida destructivo de muchas familias, “eso me hace sentir bien a mí y a la producción, sentimos que pusimos entre todos un granito de arena para que otros puedan vivir mejor”.
PARA SABER
Bases para una familia feliz
“Primero, cada familia es diferente, un consejo que siempre les doy es que saquen el tiempo para compartir todos los días aunque sean cinco o 10 minutos”.
“Asegúrense de tener siempre el canal de comunicación abierto entre padres e hijos, y también entre la pareja. De poco sirve vivir juntos si no sabemos qué pasa con los demás que viven allí”.
“Hay que enseñarnos a hablarnos, respetarnos, querernos. Con violencia y negatividad no se consigue nada”.
Manual de supervivencia / Todos los Jueves / 21:00 horas / Por: Canal Utilísima
Quienes hayan visto el programa sabrán que sacar de sus casillas a Laura Posada no es una misión sencilla. Ella es una mujer centrada, de voz suave, con una sonrisa ante casi cualquier situación que enfrente. Sin embargo, eso podría cambiar.
Manual de supervivencia es una producción original de Utilísima en la que Laura se dedica a visitar hogares de diversos países de América Latina donde hay problemas de comunicación. Problemas graves, desde que no se hablan, se insultan, se comunican a gritos o se pierden el respeto entre adultos y jóvenes. Su trabajo consiste en reparar estos canales y convertir lo que en un principio es una familia disfuncional, en un hogar donde reine la armonía. La premisa suena fácil, pero si algo aprendió en la primera temporada, es que no es una tarea sencilla.
“No hay manual que te diga cómo cuidar a tus hijos, cómo criar a tu familia”, explica Posada. “Cada familia tiene problemas únicos, pero todos tenemos en la base situaciones similares que enfrentar”.
Aprender y cambiar
Aunque parece que siempre tiene una respuesta a cualquier crisis que surja en el terruño, Laura reconoce que ella también aprende mucho de las familias que visita en cada emisión. “De cada familia aprendo algo, sobre todo los que tienen niños que tienen edades más grandes a los míos”, explica. “Mis hijos tienen 12 y 13 años, así que cuando veo situaciones con adolescentes mayores, me doy una idea de cómo serán las cosas para mí en un futuro”.
Mientras que en su primera temporada Manual de supervivencia duraba media hora, para su nueva tanda de episodios la producción decidió doblar el tiempo de programa. “Los casos son un poco más fuertes respecto a la temporada anterior, le dedicamos más tiempo a las familias, y exponemos cómo los ayudamos a sobrellevar los problemas que enfrentan”.
La conductora reconoce que los líos que enfrentó en la grabación de esta temporada fueron tan fuertes, que al menos en una ocasión, sí pensó en “tirar la toalla”. “Hubo un caso de una familia puertorriqueña, era de tres niñas, dos ya adolescentes y una pequeña. Bueno… yo llevaba 15 minutos en esa casa y ya me quería salir. Pensé que en mi presencia, al no conocerme, se iban a contener, pero no, no les importó tener las cámaras, y se pelearon horrible, a gritos y con insultos. Allí pensé ‘basta, me voy’, pero no, no podía hacerlo, porque esa gente confiaba en mí para prestarles ayuda, y yo no los iba a defraudar. Cuando vean ese programa, me entenderán, ahora ya me da un poco de risa, en ese momento no”.
Laura anota que la emisión demuestra que “la violencia no está bien en ningún caso, ni la verbal ni la física”. Explicó que en Manual de supervivencia no aparece ningún caso donde la hostilidad llegue a los golpes, “pero sí de insultos”.
La conductora espera demostrar que la emisión lo único que persigue es cambiar el estilo de vida destructivo de muchas familias, “eso me hace sentir bien a mí y a la producción, sentimos que pusimos entre todos un granito de arena para que otros puedan vivir mejor”.
PARA SABER
Bases para una familia feliz
“Primero, cada familia es diferente, un consejo que siempre les doy es que saquen el tiempo para compartir todos los días aunque sean cinco o 10 minutos”.
“Asegúrense de tener siempre el canal de comunicación abierto entre padres e hijos, y también entre la pareja. De poco sirve vivir juntos si no sabemos qué pasa con los demás que viven allí”.
“Hay que enseñarnos a hablarnos, respetarnos, querernos. Con violencia y negatividad no se consigue nada”.
Manual de supervivencia / Todos los Jueves / 21:00 horas / Por: Canal Utilísima