Internacional

Irán abre el diálogo sobre la bomba atómica

Occidente ofrece a Irán incentivos económicos y diplomáticos a cambio de que Teherán suspenda su programa de enriquecimiento de uranio

TEHERÁN.- Irán está dispuesto a reanudar las conversaciones con las seis potencias occidentales sobre su controvertido programa nuclear. Tiene para ellas una nueva propuesta que discutir, según ha informado una televisión citando a Saeed Jalili, representante iraní en la mesa de negociaciones.

Occidente ofrece a Irán incentivos económicos y diplomáticos a cambio de que Teherán suspenda su programa de enriquecimiento de uranio, que temen que esté encaminado a conseguir la bomba atómica, aunque Irán sostiene que es de uso civil.

“Irán ha elaborado una propuesta nuclear actualizada y está dispuesta a reanudar las negociaciones con las potencias mundiales”, ha dicho Saeed Jalili, según ha informado la cadena iraní por satélite Al Alam.

Esta propuesta tendrá que ser debatida entre Irán y los seis países que forman la mesa negociadora sobre el asunto --Alemania, Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Rusia y China. Esta misma semana se va a celebrar en Alemania una reunión del llamado G-6.

Las potencias occidentales dieron a Irán hasta finales de este mes para responder a su última oferta de negociación, que incluía incentivos diplomáticos y comerciales a cambio de que Irán suspenda su programa de enriquecimiento de uranio. Si no lo hace, tendrá que enfrentarse a sanciones económicas. Irán ha rechazado reiteradamente que vaya a detener su programa nuclear, ya que defiende que está en su derecho conseguir un programa atómico civil. Las potencias occidentales, no obstante, temen que esas declaraciones escondan un programa militar, con el objetivo de dotar al régimen de los ayatolás de la bomba nuclear.

La semana pasada, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), dependiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), certificó la semana pasada que Irán sigue instalando centrifugadoras para el enriquecimiento de uranio, aunque a menor ritmo que hace unos meses. Además, Teherán permitió a inspectores del OIEA la entrada a la planta nuclear de Arak y la ampliación los sistemas de control en la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz, en lo que se interpretó como un gesto de flexibilidad o una nueva maniobra de despiste.

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