Internacional
Manifestantes rusos temen que Putin recurra a la fuerza
Los observadores internacionales dicen que las elecciones estuvieron sesgadas en favor de Putin
MOSCÚ, RUSIA (06/MAR/2012).- La oposición rusa manifestó su preocupación el martes de que Vladimir Putin recurra a viejas tácticas para reprimir a la disidencia después de que la policía antidisturbios detuviera a cientos de manifestantes que rechazaban la legitimidad de su victoria en las elecciones presidenciales.
Los policías se llevaron el lunes a más de 500 personas, incluyendo a líderes de la oposición, que acudieron a manifestaciones no autorizadas en Moscú y San Petersburgo o se negaron a dispersarse al final de manifestaciones autorizadas.
Muchos de ellos, como el bloguero anticorrupción Alexei Navalny -que se ha convertido en uno de los cabecillas del movimiento de protesta-, fueron puestos en libertad rápidamente, pero otros se arriesgaban a recibir condenas de prisión el martes.
Después de tres semanas de protestas pacíficas, la intervención policial envió una clara señal de que Putin está perdiendo la paciencia con la oposición y actuará contra los manifestantes si se sobrepasan.
"El temor a su propio pueblo, el temor animal a perder poder y una dependencia del bastón policial -eso es lo que estamis viendo", escribió en un blog el líder opositor liberal opositor Boris Nemtsov.
El candidato presidencial derrotado Mikhail Prokhorov dijo en un mensaje de Twitter que estaba indignado por la acción policial que, afirmó, "rompió la tradición de las recientes manifestaciones pacíficas en el país".
Pero la moderación mostrada por la mayoría de los policías, incluso cuando colocaban a los manifestantes dentro de vehículos, también sugirió que Putin está determinado a no dar a sus críticos la oportunidad de presentarlo como un dictador listo para reprimir cualquier desafío a su autoridad.
La policía afirmó que actuó de acuerdo a la ley y el portavoz de Putin, Dmitry Peskov, defendió la intervención.
"La acción de la oposición consistió en dos partes, lega e ilegal. En ambos casos, la policía actuó con el más alto profesionalismo y actuó en forma legítima y afectiva, dentro de la competencia de la ley", comentó.
Testigos dijeron que aunque algunos manifestantes resultaron heridos y una dijo que le habían roto un brazo, los agentes parecían preocupados de evitar daños en la principal protesta en la Plaza Pushkin de Moscú, que a menudo fue el lugar en que tuvieron lugar manifestaciones de disidentes en la era soviética.
"OJOS DE UN DICTADOR"
El patrón parece claro: Putin permitirá algunas manifestaciones aisladas, a una hora y en un lugar acordado con las autoridades, como válvula de escape para los desencantados con sus 12 años en el poder, sobre todo en las grandes ciudades.
También podría ofrecer algunos gestos conciliatorios para calmar a la oposición. Uno de ellos ha sido cuando el Kremlin ordenó el lunes revisar 32 casos penales, entre ellos la prisión del antiguo magnate petrolero Mikhail khodorkovsky, y la negativa a registrar a un grupo liberal de la oposición que ha sido excluido de las elecciones.
Pero Putin, un ex espía de la KGB, hará todo lo posible para evitar que los que considera manifestantes más radicales opaquen su regreso al Kremlin para un tercer mandato como presidente tras cuatro años como primer ministro. La disidencia será tratada con mano dura.
"Vimos el miedo en los ojos de un dictador. Vimos debilidad. Vimos a un hombre que no está seguro de sí mismo", dijo el líder opositor Ilya Yashin en la manifestación en la plaza Pushkin, después de que Putin derramó lágrimas en su discurso de la victoria el domingo por la noche.
"¿Ha comenzado la guerra? ?Por qué han traído soldados al centro de nuestra capital? ?¿Porqué los antidisturbios? ¿A quién quiere hacerle la guerra? ¿De quién se protege?", cuestionó.
Estados Unidos llamó a realizar una investigación independiente y creíble de las acusaciones de irregularidades en los sufragios de las elecciones del domingo.
Varios países europeos también han señalado su preocupación por las acusaciones de irregularidades, pero al mismo tiempo remarcaron su deseo de seguir trabajando con Rusia.
Monitores internacionales dijeron que el domingo hubo mejoras respecto a las elecciones parlamentarias del 4 de diciembre, que según otros observadores estuvieron plagadas de irregularidades, pero que a pesar de ello siguieron siendo injustas y fuertemente sesgadas a favor de Putin.
El grupo independiente de observadores Golos dijo que, basándose en lo que habían visto sus supervisores, Putin habría ganado con una mayoría apenas por encima del 50 por ciento, frente al 64 por ciento de los resultados oficiales.
"Me solía encantar Putin, como a cualquier mujer a la que le gusta un hombre carismático. Pero ahora creo que se está volviendo senil. Nadie puede quedarse en el poder para siempre," dijo en la plaza Pushkin Vasilisa Maslova, de 35 años, que trabaja en el mundo de la moda.
La oposición está organizando la próxima gran manifestación de protesta contra Putin para el sábado en Moscú.
Los policías se llevaron el lunes a más de 500 personas, incluyendo a líderes de la oposición, que acudieron a manifestaciones no autorizadas en Moscú y San Petersburgo o se negaron a dispersarse al final de manifestaciones autorizadas.
Muchos de ellos, como el bloguero anticorrupción Alexei Navalny -que se ha convertido en uno de los cabecillas del movimiento de protesta-, fueron puestos en libertad rápidamente, pero otros se arriesgaban a recibir condenas de prisión el martes.
Después de tres semanas de protestas pacíficas, la intervención policial envió una clara señal de que Putin está perdiendo la paciencia con la oposición y actuará contra los manifestantes si se sobrepasan.
"El temor a su propio pueblo, el temor animal a perder poder y una dependencia del bastón policial -eso es lo que estamis viendo", escribió en un blog el líder opositor liberal opositor Boris Nemtsov.
El candidato presidencial derrotado Mikhail Prokhorov dijo en un mensaje de Twitter que estaba indignado por la acción policial que, afirmó, "rompió la tradición de las recientes manifestaciones pacíficas en el país".
Pero la moderación mostrada por la mayoría de los policías, incluso cuando colocaban a los manifestantes dentro de vehículos, también sugirió que Putin está determinado a no dar a sus críticos la oportunidad de presentarlo como un dictador listo para reprimir cualquier desafío a su autoridad.
La policía afirmó que actuó de acuerdo a la ley y el portavoz de Putin, Dmitry Peskov, defendió la intervención.
"La acción de la oposición consistió en dos partes, lega e ilegal. En ambos casos, la policía actuó con el más alto profesionalismo y actuó en forma legítima y afectiva, dentro de la competencia de la ley", comentó.
Testigos dijeron que aunque algunos manifestantes resultaron heridos y una dijo que le habían roto un brazo, los agentes parecían preocupados de evitar daños en la principal protesta en la Plaza Pushkin de Moscú, que a menudo fue el lugar en que tuvieron lugar manifestaciones de disidentes en la era soviética.
"OJOS DE UN DICTADOR"
El patrón parece claro: Putin permitirá algunas manifestaciones aisladas, a una hora y en un lugar acordado con las autoridades, como válvula de escape para los desencantados con sus 12 años en el poder, sobre todo en las grandes ciudades.
También podría ofrecer algunos gestos conciliatorios para calmar a la oposición. Uno de ellos ha sido cuando el Kremlin ordenó el lunes revisar 32 casos penales, entre ellos la prisión del antiguo magnate petrolero Mikhail khodorkovsky, y la negativa a registrar a un grupo liberal de la oposición que ha sido excluido de las elecciones.
Pero Putin, un ex espía de la KGB, hará todo lo posible para evitar que los que considera manifestantes más radicales opaquen su regreso al Kremlin para un tercer mandato como presidente tras cuatro años como primer ministro. La disidencia será tratada con mano dura.
"Vimos el miedo en los ojos de un dictador. Vimos debilidad. Vimos a un hombre que no está seguro de sí mismo", dijo el líder opositor Ilya Yashin en la manifestación en la plaza Pushkin, después de que Putin derramó lágrimas en su discurso de la victoria el domingo por la noche.
"¿Ha comenzado la guerra? ?Por qué han traído soldados al centro de nuestra capital? ?¿Porqué los antidisturbios? ¿A quién quiere hacerle la guerra? ¿De quién se protege?", cuestionó.
Estados Unidos llamó a realizar una investigación independiente y creíble de las acusaciones de irregularidades en los sufragios de las elecciones del domingo.
Varios países europeos también han señalado su preocupación por las acusaciones de irregularidades, pero al mismo tiempo remarcaron su deseo de seguir trabajando con Rusia.
Monitores internacionales dijeron que el domingo hubo mejoras respecto a las elecciones parlamentarias del 4 de diciembre, que según otros observadores estuvieron plagadas de irregularidades, pero que a pesar de ello siguieron siendo injustas y fuertemente sesgadas a favor de Putin.
El grupo independiente de observadores Golos dijo que, basándose en lo que habían visto sus supervisores, Putin habría ganado con una mayoría apenas por encima del 50 por ciento, frente al 64 por ciento de los resultados oficiales.
"Me solía encantar Putin, como a cualquier mujer a la que le gusta un hombre carismático. Pero ahora creo que se está volviendo senil. Nadie puede quedarse en el poder para siempre," dijo en la plaza Pushkin Vasilisa Maslova, de 35 años, que trabaja en el mundo de la moda.
La oposición está organizando la próxima gran manifestación de protesta contra Putin para el sábado en Moscú.