Internacional
Obama, indignado por la violencia en Irán
En rueda de prensa el presidente de EU busca que el gobierno de Teherán se de cuenta de lo primordial que es contar con el apoyo de sus ciudadanos
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, endureció este martes su tono al hablar de los acontecimientos en Irán y se declaró "escandalizado e indignado" por la represión contra los manifestantes.
Obama, criticado hasta ahora por lo que la oposición republicana considera una respuesta muy tibia a la violencia del régimen contra los manifestantes que reclaman reformas, aprovechó este martes una rueda de prensa, su primera en solitario en casi dos meses, para expresar su "condena enérgica" de las acciones "injustas" contra quienes protestan en las calles iraníes.
"Estados Unidos y la comunidad internacional están consternados y escandalizados por las amenazas, palizas y encarcelamientos de los últimos días", dijo Obama, en una declaración inicial antes de contestar las preguntas de la prensa.
El presidente denunció a miembros del gobierno iraní de acusar a Estados Unidos de instigar las protestas sobre el resultado de las elecciones como una forma de evitar el debate sobre el futuro del país.
"Estas acusaciones son claramente falsas y absurdas. Son un intento obvio de distraer a la gente sobre lo que está pasando de verdad dentro de las fronteras de Irán", dijo Obama.
"El pueblo iraní tiene el derecho universal de reunión y de libre expresión", afirmó el presidente de EU.
"Si el Gobierno iraní quiere el respeto de la comunidad internacional, debe respetar esos derechos y prestar atención a la voluntad de su propio pueblo", añadió.
Los manifestantes ponen en duda el resultado de las elecciones, que según la versión oficial dieron una victoria clara al actual presidente, Mahmud Ahmadineyad.
Hasta ahora, las protestas y enfrentamientos se han cobrado la vida de al menos una veintena de personas, de acuerdo con cifras oficiales.
El Consejo de Guardianes, el órgano que debe validar las elecciones, ha descartado anular los comicios, pese a que ha reconocido que hubo irregularidades en 50 ciudades.
En la rueda de prensa, Obama defendió la postura que ha mantenido hasta ahora de no involucrar a Estados Unidos en el movimiento interno que se ha generado en Irán.
"Lo más importante es que el gobierno de Teherán se dé cuenta de si cuenta con la legitimidad suficiente a ojos de sus propios ciudadanos, no a ojos de Estados Unidos", señaló.
"El gobierno de Irán debe reconocer que hay un camino pacífico para resolver lo que está ocurriendo estos días. Esperemos que lo tome", indicó Obama.
El mandatario se refirió también a la muerte de la joven Neda Agha Sultán, que se ha convertido en símbolo de los manifestantes, y afirmó: "hemos visto mujeres valientes alzarse contra la brutalidad y las amenazas, y hemos visto la imagen dolorosa de una mujer que se desangra en las calles".
Obama, criticado hasta ahora por lo que la oposición republicana considera una respuesta muy tibia a la violencia del régimen contra los manifestantes que reclaman reformas, aprovechó este martes una rueda de prensa, su primera en solitario en casi dos meses, para expresar su "condena enérgica" de las acciones "injustas" contra quienes protestan en las calles iraníes.
"Estados Unidos y la comunidad internacional están consternados y escandalizados por las amenazas, palizas y encarcelamientos de los últimos días", dijo Obama, en una declaración inicial antes de contestar las preguntas de la prensa.
El presidente denunció a miembros del gobierno iraní de acusar a Estados Unidos de instigar las protestas sobre el resultado de las elecciones como una forma de evitar el debate sobre el futuro del país.
"Estas acusaciones son claramente falsas y absurdas. Son un intento obvio de distraer a la gente sobre lo que está pasando de verdad dentro de las fronteras de Irán", dijo Obama.
"El pueblo iraní tiene el derecho universal de reunión y de libre expresión", afirmó el presidente de EU.
"Si el Gobierno iraní quiere el respeto de la comunidad internacional, debe respetar esos derechos y prestar atención a la voluntad de su propio pueblo", añadió.
Los manifestantes ponen en duda el resultado de las elecciones, que según la versión oficial dieron una victoria clara al actual presidente, Mahmud Ahmadineyad.
Hasta ahora, las protestas y enfrentamientos se han cobrado la vida de al menos una veintena de personas, de acuerdo con cifras oficiales.
El Consejo de Guardianes, el órgano que debe validar las elecciones, ha descartado anular los comicios, pese a que ha reconocido que hubo irregularidades en 50 ciudades.
En la rueda de prensa, Obama defendió la postura que ha mantenido hasta ahora de no involucrar a Estados Unidos en el movimiento interno que se ha generado en Irán.
"Lo más importante es que el gobierno de Teherán se dé cuenta de si cuenta con la legitimidad suficiente a ojos de sus propios ciudadanos, no a ojos de Estados Unidos", señaló.
"El gobierno de Irán debe reconocer que hay un camino pacífico para resolver lo que está ocurriendo estos días. Esperemos que lo tome", indicó Obama.
El mandatario se refirió también a la muerte de la joven Neda Agha Sultán, que se ha convertido en símbolo de los manifestantes, y afirmó: "hemos visto mujeres valientes alzarse contra la brutalidad y las amenazas, y hemos visto la imagen dolorosa de una mujer que se desangra en las calles".