Internacional
Seúl lleva a la ONU las supuestas pruebas de humdimiento de buque
Surcorea acusa a su vecino del hundimiento de la corbeta 'Cheonan' y de la consiguiente muerte de 46 marineros
NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS (14/JUN/2010).- Corea del Sur llevó hoy ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el resultado de la investigación oficial con la que responsabilizó a un torpedo norcoreano del hundimiento de la corbeta "Cheonan" y de la consiguiente muerte de 46 marineros surcoreanos.
Durante casi dos horas, el equipo internacional que investigó el incidente a petición de Seúl explicó en una reunión a puerta cerrada las pruebas que supuestamente implican a Pyongyang en el ataque del pasado marzo, que ha tensado al máximo las relaciones entre las dos Coreas.
"Hemos presentado y explicado al Consejo de Seguridad las pruebas de que el 'Cheonan' fue hundido por un torpedo fabricado en Corea del Norte y lanzado desde un minisubmarino norcoreano", afirmó a la salida de la reunión el copresidente de la comisión de investigación, el surcoreano Yoon Duk-yong.
El experto precisó que entre las evidencias que presentaron están piezas, como hélices y un motor, del proyectil que hundió al navío y que supuestamente lo identifican como un torpedo CHT-025 producido en Corea del Norte.
"De acuerdo a estas conclusiones, esperamos que el Consejo de Seguridad adopte con prontitud las medidas adecuadas contra la provocación de Corea del Norte", agregó.
Yoon acudió a la reunión con el Consejo acompañado por el embajador de Seúl ante la ONU, Park In-kook, además de varios altos oficiales de las fuerzas armadas del país asiático.
También estuvieron presentes los expertos estadounidenses, suecos, canadienses, australianos y británicos que participaron en la investigación, cuyas conclusiones se hicieron públicas el pasado 20 de mayo.
Tras la salida de la delegación surcoreana, el embajador de Corea del Norte ante la ONU, Sin Son-ho, entró en la sala para exponer al Consejo la posición del régimen de Pyongyang.
"No tuvimos nada que ver con eso, somos solamente víctimas y queremos dejar clara nuestra posición en relación a este asunto", aseguró antes de entrar el diplomático norcoreano, quien ha convocado para el martes una conferencia de prensa en la sede de la ONU para explicar la versión de su país.
Además, Pyongyang envió la semana pasada una carta a los miembros del Consejo en la que exige nuevas pesquisas y califica de "unilateral" el informe de los expertos internacionales, según la agencia oficial norcoreana KCNA.
El hundimiento del buque "Cheonan", en el que murieron 46 de sus 104 tripulantes, supone el incidente más grave en las relaciones entre ambos países desde 1987, cuando Corea del Norte hizo estallar una bomba en un avión surcoreano de pasajeros que acabó con 115 vidas.
Tras determinar la responsabilidad de Pyongyang, el Gobierno de Seúl pidió formalmente el pasado 4 de junio al Consejo de Seguridad que adoptara medidas contra Corea del Norte "proporcionales" a la gravedad de la supuesta agresión del régimen comunista.
El embajador surcoreano volvió hoy a negarse a precisar qué tipo de medidas querría su país, y resaltó que ahora le toca al máximo órgano debatir cuál debe ser la respuesta más apropiada.
"A partir de este informe, el Consejo empezará sus consultas", reiteró Park.
Un indicio de la sensibilidad de este caso es que la presentación de la comisión de expertos se llevó a cabo en una sala de conferencias apartada, en lugar de en el marco más solemne y habitual de la sala de plenos del Consejo de Seguridad.
Fuentes diplomáticas ya habían advertido de que China trataría de evitar una condena explícita de su aliado, que es lo que desea Corea del Sur.
Durante casi dos horas, el equipo internacional que investigó el incidente a petición de Seúl explicó en una reunión a puerta cerrada las pruebas que supuestamente implican a Pyongyang en el ataque del pasado marzo, que ha tensado al máximo las relaciones entre las dos Coreas.
"Hemos presentado y explicado al Consejo de Seguridad las pruebas de que el 'Cheonan' fue hundido por un torpedo fabricado en Corea del Norte y lanzado desde un minisubmarino norcoreano", afirmó a la salida de la reunión el copresidente de la comisión de investigación, el surcoreano Yoon Duk-yong.
El experto precisó que entre las evidencias que presentaron están piezas, como hélices y un motor, del proyectil que hundió al navío y que supuestamente lo identifican como un torpedo CHT-025 producido en Corea del Norte.
"De acuerdo a estas conclusiones, esperamos que el Consejo de Seguridad adopte con prontitud las medidas adecuadas contra la provocación de Corea del Norte", agregó.
Yoon acudió a la reunión con el Consejo acompañado por el embajador de Seúl ante la ONU, Park In-kook, además de varios altos oficiales de las fuerzas armadas del país asiático.
También estuvieron presentes los expertos estadounidenses, suecos, canadienses, australianos y británicos que participaron en la investigación, cuyas conclusiones se hicieron públicas el pasado 20 de mayo.
Tras la salida de la delegación surcoreana, el embajador de Corea del Norte ante la ONU, Sin Son-ho, entró en la sala para exponer al Consejo la posición del régimen de Pyongyang.
"No tuvimos nada que ver con eso, somos solamente víctimas y queremos dejar clara nuestra posición en relación a este asunto", aseguró antes de entrar el diplomático norcoreano, quien ha convocado para el martes una conferencia de prensa en la sede de la ONU para explicar la versión de su país.
Además, Pyongyang envió la semana pasada una carta a los miembros del Consejo en la que exige nuevas pesquisas y califica de "unilateral" el informe de los expertos internacionales, según la agencia oficial norcoreana KCNA.
El hundimiento del buque "Cheonan", en el que murieron 46 de sus 104 tripulantes, supone el incidente más grave en las relaciones entre ambos países desde 1987, cuando Corea del Norte hizo estallar una bomba en un avión surcoreano de pasajeros que acabó con 115 vidas.
Tras determinar la responsabilidad de Pyongyang, el Gobierno de Seúl pidió formalmente el pasado 4 de junio al Consejo de Seguridad que adoptara medidas contra Corea del Norte "proporcionales" a la gravedad de la supuesta agresión del régimen comunista.
El embajador surcoreano volvió hoy a negarse a precisar qué tipo de medidas querría su país, y resaltó que ahora le toca al máximo órgano debatir cuál debe ser la respuesta más apropiada.
"A partir de este informe, el Consejo empezará sus consultas", reiteró Park.
Un indicio de la sensibilidad de este caso es que la presentación de la comisión de expertos se llevó a cabo en una sala de conferencias apartada, en lugar de en el marco más solemne y habitual de la sala de plenos del Consejo de Seguridad.
Fuentes diplomáticas ya habían advertido de que China trataría de evitar una condena explícita de su aliado, que es lo que desea Corea del Sur.