Internacional
Tribunal de Florida ratifica pena de muerte para un reo que pidió nuevo juicio
El prisionero sostiene que pruebas recientemente descubiertas indicaban, según él, que un testigo clave de los fiscales suministró falsas declaraciones
MIAMI, ESTADOS UNIDOS (08/JUL/2011).- El Tribunal Supremo de Florida ratificó hoy el veredicto de culpabilidad y la sentencia a muerte de un reo estadounidense que había solicitado que se celebrara un nuevo juicio por un triple asesinato perpetrado en 1988 y por el que ya fue hallado culpable.
Según la decisión judicial, la máxima corte estatal rechazó los alegatos de Thomas Wyatt de que los fiscales presentaron pruebas en su contra basadas en un Análisis Comparativo de Plomo de Balas (CBLA, por su sigla en inglés), un método que se ha establecido que ya no es confiable.
Otro alegato del prisionero se basó en que pruebas recientemente descubiertas indicaban, según él, que un testigo clave de los fiscales suministró falsas declaraciones.
Sin embargo, en su fallo el tribunal dictaminó que el reo no demostró que los argumentos podrían absolverle o que requería de un nuevo juicio.
En cuanto al CBLA, Wyatt dijo que un experto del FBI testificó que al comparar la composición primaria del plomo de las balas hallado en los cuerpos de las víctimas y el de las que estaban en posesión del reo después de los asesinatos, él podía determinar que procedían de la misma caja de municiones o de otra "fabricada en el mismo lugar o en la misma fecha".
El FBI era la única agencia que utilizaba el CBLA en 2005 y tan sólo tres años después anunció que no seguiría usándolo.
La agencia también informó a los fiscales, tras revisar lo dicho por su experto, que éste se había excedido de los límites de esa técnica y no podía respaldar ese testimonio.
Con respecto al falso testimonio, el acusado alegó que otro prisionero, Patrick McCoons, suministró declaraciones en el juicio del condenado a muerte que lo incriminaban y posteriormente reconoció a otros reos que había mentido.
Según las autoridades, el 17 de mayo de 1988, Wyatt y otro acusado en el caso, Michael Lovette, escaparon de una prisión en Carolina del Norte y huyeron a Florida, donde robaron y asesinaron a tres empleados de Domino's Pizza, en Vero Beach, en la costa este del estado. Además, días después asesinaron a una mujer cerca de Tampa, en la costa oeste.
Las autoridades acusaron a ambos de cuatro delitos de asesinato premeditado en primer grado, un cargo de asalto sexual, tres de secuestro, dos por robo con un arma de fuego, tres por robo de mayor cuantía, uno de incendio provocado y otro por posesión de arma siendo un convicto.
Wyatt y Lovette entraron al restaurante antes de la medianoche y la policía informó de que el primero violó a la esposa del gerente mientras esperaba que la caja de seguridad fuera abierta para hurtar el dinero.
Después disparó contra la mujer, el gerente y uno de los trabajadores que entregaba pizzas a domicilio.
Wyatt está en el corredor de la muerte de la prisión estatal en Starke, al norte de Florida, y ha presentado varias apelaciones.
Según la decisión judicial, la máxima corte estatal rechazó los alegatos de Thomas Wyatt de que los fiscales presentaron pruebas en su contra basadas en un Análisis Comparativo de Plomo de Balas (CBLA, por su sigla en inglés), un método que se ha establecido que ya no es confiable.
Otro alegato del prisionero se basó en que pruebas recientemente descubiertas indicaban, según él, que un testigo clave de los fiscales suministró falsas declaraciones.
Sin embargo, en su fallo el tribunal dictaminó que el reo no demostró que los argumentos podrían absolverle o que requería de un nuevo juicio.
En cuanto al CBLA, Wyatt dijo que un experto del FBI testificó que al comparar la composición primaria del plomo de las balas hallado en los cuerpos de las víctimas y el de las que estaban en posesión del reo después de los asesinatos, él podía determinar que procedían de la misma caja de municiones o de otra "fabricada en el mismo lugar o en la misma fecha".
El FBI era la única agencia que utilizaba el CBLA en 2005 y tan sólo tres años después anunció que no seguiría usándolo.
La agencia también informó a los fiscales, tras revisar lo dicho por su experto, que éste se había excedido de los límites de esa técnica y no podía respaldar ese testimonio.
Con respecto al falso testimonio, el acusado alegó que otro prisionero, Patrick McCoons, suministró declaraciones en el juicio del condenado a muerte que lo incriminaban y posteriormente reconoció a otros reos que había mentido.
Según las autoridades, el 17 de mayo de 1988, Wyatt y otro acusado en el caso, Michael Lovette, escaparon de una prisión en Carolina del Norte y huyeron a Florida, donde robaron y asesinaron a tres empleados de Domino's Pizza, en Vero Beach, en la costa este del estado. Además, días después asesinaron a una mujer cerca de Tampa, en la costa oeste.
Las autoridades acusaron a ambos de cuatro delitos de asesinato premeditado en primer grado, un cargo de asalto sexual, tres de secuestro, dos por robo con un arma de fuego, tres por robo de mayor cuantía, uno de incendio provocado y otro por posesión de arma siendo un convicto.
Wyatt y Lovette entraron al restaurante antes de la medianoche y la policía informó de que el primero violó a la esposa del gerente mientras esperaba que la caja de seguridad fuera abierta para hurtar el dinero.
Después disparó contra la mujer, el gerente y uno de los trabajadores que entregaba pizzas a domicilio.
Wyatt está en el corredor de la muerte de la prisión estatal en Starke, al norte de Florida, y ha presentado varias apelaciones.