Jalisco
Aristóteles y Alfaro suman 13 disputas
Hay temas mediáticos, pero también una batalla por las políticas públicas en materia de agua, seguridad y participación ciudadana
GUADALAJARA, JALISCO (11/MAY/2016).- El camino hacia el proceso electoral de 2018 ya arrancó. Los enfrentamientos son más que evidentes, y tan sólo en siete meses,
Aristóteles Sandoval y Enrique Alfaro se han enfrentado, junto con sus equipos, en por lo menos 13 ocasiones. Y todavía falta más de un año y medio para el arranque de las precampañas a finales de 2017.
Las confrontaciones y golpeteos verbales son frecuentes tras la reconfiguración de las relaciones entre el gobernador y una metrópoli gobernada, en su mayoría, por el Partido Movimiento Ciudadano, en temas mediáticos, escándalos por filtraciones de audios, pero también por políticas públicas.
La batalla por el abastecimiento de agua no da tregua. A inicios de este año, el alcalde calificó la Presa El Zapotillo como una “enorme mentira” y se comprometió a luchar contra el proyecto que defiende el Gobierno del Estado. En un debate convocado por esta casa editorial, los representantes de ambos bandos siguen sin ponerse de acuerdo: Gonzalo Sánchez, vocero del Gobierno del Estado, le dio carpetazo al tema: “La solución está dada”, y presumió los convenios logrados para dar más agua a Jalisco a través de la Cuenca Lerma-Chapala y el Río Verde. Pero Enrique Ibarra, secretario de la comuna tapatía, defiende que las diferencias no han sido solventadas: “La solución no es El Zapotillo… nuestro reclamo es que Jalisco defienda que el agua es para los jaliscienses (no para León, Guanajuato)”.
Hay otros frentes que abrieron la discusión: desde la conformación de la Policía Metropolitana impulsada por los emecistas contra la Fuerza Única del Estado, hasta la batalla por Los Colomos, los efectos de la Línea 3 del Tren Ligero, los programas sociales y la guerra sucia en la elección de 2012, entre otros.
En este contexto, especialistas avecinan un proceso electoral “lleno de ataques y filtraciones que anticipan una guerra electoral… eso afecta la credibilidad de los ciudadanos en la política”, lamenta Mónica Montaño Reyes, politóloga de la Universidad de Guadalajara; mientras que el investigador Harold Dutton advierte que los conflictos pueden entrampar la agenda y perjudicar a los habitantes de la metrópoli, “es sumamente desgastante para los gobiernos, para los partidos políticos y para los ciudadanos”.
“La ciudadanía gana cuando hay dos opciones políticas que constantemente están disputando la agenda, en esa competencia ganan los ciudadanos”, aclama Gonzalo Sánchez. Enrique Ibarra asintió que el Gobierno de Guadalajara no busca rencillas ni con el Estado ni con la Federación.
Las confrontaciones y golpeteos verbales son frecuentes tras la reconfiguración de las relaciones entre el gobernador y una metrópoli gobernada, en su mayoría, por el Partido Movimiento Ciudadano, en temas mediáticos, escándalos por filtraciones de audios, pero también por políticas públicas.
La batalla por el abastecimiento de agua no da tregua. A inicios de este año, el alcalde calificó la Presa El Zapotillo como una “enorme mentira” y se comprometió a luchar contra el proyecto que defiende el Gobierno del Estado. En un debate convocado por esta casa editorial, los representantes de ambos bandos siguen sin ponerse de acuerdo: Gonzalo Sánchez, vocero del Gobierno del Estado, le dio carpetazo al tema: “La solución está dada”, y presumió los convenios logrados para dar más agua a Jalisco a través de la Cuenca Lerma-Chapala y el Río Verde. Pero Enrique Ibarra, secretario de la comuna tapatía, defiende que las diferencias no han sido solventadas: “La solución no es El Zapotillo… nuestro reclamo es que Jalisco defienda que el agua es para los jaliscienses (no para León, Guanajuato)”.
Hay otros frentes que abrieron la discusión: desde la conformación de la Policía Metropolitana impulsada por los emecistas contra la Fuerza Única del Estado, hasta la batalla por Los Colomos, los efectos de la Línea 3 del Tren Ligero, los programas sociales y la guerra sucia en la elección de 2012, entre otros.
En este contexto, especialistas avecinan un proceso electoral “lleno de ataques y filtraciones que anticipan una guerra electoral… eso afecta la credibilidad de los ciudadanos en la política”, lamenta Mónica Montaño Reyes, politóloga de la Universidad de Guadalajara; mientras que el investigador Harold Dutton advierte que los conflictos pueden entrampar la agenda y perjudicar a los habitantes de la metrópoli, “es sumamente desgastante para los gobiernos, para los partidos políticos y para los ciudadanos”.
“La ciudadanía gana cuando hay dos opciones políticas que constantemente están disputando la agenda, en esa competencia ganan los ciudadanos”, aclama Gonzalo Sánchez. Enrique Ibarra asintió que el Gobierno de Guadalajara no busca rencillas ni con el Estado ni con la Federación.