Jalisco

Daños al equipo de fotomultas, un error de muchachos: Jaime Ordiales

Los jóvenes pagarán 750 mil pesos por daños ocasionados al equipo del sistema de fotomultas

GUADALAJARA, JALISCO (13/NOV/2012).- Ayer alrededor de las 21:30 horas fueron liberados Jaime Ordiales Martínez y Gonzalo Alcocer Fregoso, ambos de 18 años de edad. El primero es hijo del técnico de Necaxa, Jaime Ordiales y el segundo, nieto del ex presidente del Atlas, Ernesto Fregoso. Los dos adolescentes fueron detenidos anteayer porque tumbaron y provocaron daños severos al equipo del sistema de fotomultas, ubicado en la avenida Patria y Emiliano Zapata, en la colonia Santa Fe.

Tomás Coronado Olmos, titular de la Procuraduría General del Estado (PGJE), explicó que la empresa afectada denominada Autotraffic, presentó su peritaje, en el cual se requería el pago de 750 mil pesos para realizar las reparaciones necesarias de las dos cámaras afectadas, las cuales aseguró el operador, fue destruida por ambos jugadores luego de que descendieron de su auto, la quitaron de su lugar y la golpearon.

Coronado Olmos explicó que tras el pago, la empresa afectada no continuó con la denuncia, y desistió, por lo que no hay delito que perseguir.

El estratega del Necaxa, Ordiales, aseguró que se han dicho muchas mentiras en este caso, así que determinó hablar al respecto para aclarar las cosas y dijo que su hijo está arrepentido de lo realizado, lo cual fue calificado por el estratega como un acto clásico de un joven de su edad.

"Se trascendió en muchas cosas que no han tenido nada que ver, mentiras por todos lados, acá fue solamente un daño a cosas, situación que resolvimos, y los chavos cometieron un error que lastima, que nos duele a todos y no pasa de ahí".

Negó rotundamente que cuando se les detuvo, tanto su hijo como Gonzalo estuvieran alcoholizados, al tiempo que aseguró que los dos son buenos muchachos, estudiantes destacados, y dijo que la experiencia vivida les ayudará a madurar en todos los sentidos.

"Salen tantas cosas, que duelen mucho. Cualquier cosa que le pase a un familiar, a un hijo es complicado. Tienen 18 años, cometieron un error y no lastimaron a nadie, tampoco a un ser humano, fue un error y deben saber que los errores tienen consecuencias. También están conscientes que la sociedad luego juzga, salen otras cosas que realmente afectan la moral y a la familia. Mi hijo es excelente muchacho, pero comete errores como todos los hemos cometido".

Ordiales señaló que les quedó claro a los dos jóvenes que las cámaras de fotoinfracción como las que afectaron, así como la propiedad ajena, debe respetarse siempre, porque cualquier daño tendrá efectos secundarios y hay que cubrirlos.

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