Jalisco

La tarjeta de pago electrónico debe facilitar transbordos entre unidades

La meta es constituir una red multimodal que integre todos los medios de transporte colectivo

GUADALAJARA, JALISCO (31/OCT/2010).- Las horas de congestionamiento vial ya pasaron. El reloj marca las 11:14. Decenas de personas llegan a la estación Periférico Sur del Tren Ligero para trasladarse a diferentes destinos, sobre todo al trabajo y a la escuela. Todos caminan a paso apresurado para llegar a tiempo.

Al entrar a la estación hay una fila de 19 personas que quieren ingresar al andén. Jimena saca su cartera, luego toma la tarjeta inteligente que compró desde hace un año y la desliza por uno de los torniquetes; en cuestión de segundos, entra para abordar el Tren Ligero. Mientras tanto, Lizbeth se forma en la fila y busca las monedas necesarias para completar exactamente seis pesos y poder pasar.

Actualmente, el sistema de prepago a través de una tarjeta inteligente funciona en el Tren Ligero y el PreTren, y se necesita otra distinta para el Macrobús. En el resto del transporte público, el conductor del camión cobra directamente al pasajero, a pesar de que desde el sexenio del ex gobernador Francisco Ramírez Acuña, se asumió el compromiso de implementar el cobro electrónico. A partir de entonces, los líderes transportistas y las autoridades han venido postergando su aplicación.

Pedro Jiménez González, director de la empresa BEA, proveedora del equipo tecnológico para el prepago en el Tren Ligero y el PreTren, señala que no basta con instalar aparatos: lo que realmente importa es constituir una red de transporte urbano multimodal, que integre todos los medios de transporte colectivo.

“La red, integrada por más de cuatro mil 500 autobuses, el Macrobús, el Tren Ligero y el PreTren, debe estar interconectada, para que si me bajo del tren pueda hacer inmediatamente el transbordo al PreTren y luego pasar a cualquiera de los autobuses”.

Al igual que en ciudades de Canadá, Estados Unidos o Europa, la tarjeta debe permitir al pasajero usarla en todos los medios de transporte y hacer los transbordos que necesite, con algún descuento al precio total del pasaje.

“La tarjeta da la opción de movilidad, entonces eso hace más atractivo al transporte público. Lo ideal sería tener una red de calidad para competir con los autos. La gente sigue prefiriendo el transporte particular porque el público no es de calidad”.

Juan Carlos Villareal, presidente del Frente Unido de Subrogatarios y Concesionarios del Estado de Jalisco (FUSCEJ), que aglutina cerca de dos mil 500 camiones de los cuatro mil 500 que hay en la Zona Metropolitana de Guadalajara, asegura que están trabajando en diseñar un modelo de proyecto ejecutivo que indique las características que debe tener el transporte público para instalar el sistema de prepago.

“Estamos teniendo asesoría de académicos y expertos como el arquitecto Jaime Aguilar de la Universidad de Guadalajara, para saber qué es lo que requiere la ciudad y no copiar modelos de otros lados y no esperar a que una empresa nos ofrezca el modelo”.

Explica que la implementación del sistema debe ser integral, con mayor infraestructura para el transporte público, con el fin de que éste tenga prioridad sobre el auto privado. Señala que se requieren paraderos más seguros y mejor hechos; carriles exclusivos y confinados en las principales avenidas; capacitar a los operadores y complementarlo con inversión del Gobierno.

Reordenar el transporte

Para Pedro Jiménez, estos cambios siempre provocan resistencia y temor. Señala que reorganizar a los transportistas es una de las mayores dificultades: “Para que en una ruta entre el prepago hay que convencer a todos, pero si uno dice que no, pues el proyecto no va”. Recalca que el mayor reto es que la gente use el transporte público y deje su auto estacionado.

Sin embargo, el director de Transporte Público indica que se trata de una disposición del Gobierno del Estado: “Ahí no hay más que acatarlo, se condicionó el aumento de la tarifa a implementar ya el sistema de prepago”.

El líder de transportistas, Juan Carlos Villareal, añade que los costos de la inversión inicial les representan un problema: “Tenemos más de 25 años viviendo con el esquema de organización actual. Será muy problemático cómo nos convenceremos todos de este nuevo modelo para poder administrar la tarjeta en común”.

Reconoce que hay resistencia en su gremio. La atribuye a que hace falta socializar el proyecto para que no existan dudas ni desconfianza. Además, precisa que en este momento no se piensa en facilitar los transbordos multimodales, ya que algunas rutas están sobresaturadas o a veces circulan con pocos pasajeros. “El problema será que los aforos estén muy bajos y no resistan la implementación del transbordo”.

El usuario, el principal beneficiado

Alfonso Hernández asegura que con el prepago, los usuarios recibirían un mejor trato del chofer, porque éste va a tener una función menos: cobrar. “Se reciben muchas quejas de ciudadanos en el centro de atención a usuarios del Organismo Coordinador de la Operación Integral del Transporte (OCOIT), sobre el mal trato que reciben los pasajeros por parte de los choferes al pagar con transvales, con billetes de alta denominación o por no traer el cambio exacto”. Además, la implementación de la tarjeta inteligente elimina el uso de transvales porque la tarjeta se puede programar para aplicar directamente los descuentos.

Bertha, estudiante y usuaria del transporte público, es escéptica en cuanto a los beneficios: “Yo creo que sí habría menos malos tratos del chofer, pero el mal servicio seguiría porque no se implementan medidas para capacitar más a los camioneros y tal vez hasta darles mejores sueldos para que trabajen con más ganas”, indicó al bajarse de la ruta 380.

Sin embargo, este modelo también plantea algunas ventajas para los transportistas: el permisionario vería reducida la fuga de capital que tienen sus unidades, y el chofer tendría un mejor desempeño en su trabajo ya que se limitaría a conducir sin tener que cobrar.

Perla todos los días toma la ruta 646 para ir a la escuela. Cree que con la tarjeta de prepago el servicio del transporte público mejoraría, “porque no tienes contacto directo con los choferes y ellos no se sienten dueños del dinero, además ya no estás buscando el dinero exacto. Pienso que es más rápido y así aseguras también los gastos de tus camiones de la semana, incluso se evitaría la reventa de transvales porque hasta se enojan si les quitas la tirita de la orilla. También se evitaría estar escondiendo el transvale para que te den la parada”.

Prepago

Beneficios


Agilidad al abordar el transporte.
Descuento en transbordos.
Mejor servicio.
Eliminación del transvale.
El usuario administra sus pasajes.
Recarga en diferentes puntos.
Sistema que indica el saldo de la tarjeta.
Disminuye conflictos entre conductor y usuario.
Reduce riesgo de asalto a los choferes.

Desventajas

Costo de la tarjeta (15 pesos).
Extravío y pérdida del dinero depositado.
Pago con el monto exacto del pasaje.
Inversión inicial para adquirir el equipo tecnológico.


NUMERALIA

Inversión por unidad

5 mil dólares cuesta cada máquina de cobro en efectivo y pago con tarjeta inteligente.

3 mil dólares se necesitan para los equipos periféricos (impresora y teclado).

Inversión en 4 mil 500 camiones

22 millones 500 mil dólares se necesitan aproximadamente para equipar a todos los camiones de la ciudad.
13 millones 500 mil dólares para periféricos.
15 millones en equipo de red de recarga y sistema central.
51 millones de dólares es el total aproximado de la inversión.

Fuente: EL INFORMADOR con base en estimaciones de la empresa BEA.

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