México
Culminan yaquis ceremonias de Semana Santa en Sonora
Tras la incineración de las máscaras, los integrantes de la etnia que pagaron sus mandas procedieron a los rituales llamados corridas del Sábado de Gloria
HERMOSILLO, SONORA (23/ABR/2011).- Integrantes de la etnia yaqui de
Sonora, en particular los fariseos, culminaron este sábado las ceremonias de
Semana Santa, con la tradicional quema de las máscaras que portaron durante la Cuaresma.
El teniente mayor de la festividad en la colonia Coloso Alto de esta ciudad, Manuel Rentería Jaques, indicó que el rito inició con el paseo del mal humor y la quema de Judas.
Dijo que tras la incineración de las máscaras, los integrantes de la etnia que pagaron sus mandas procedieron a los rituales llamados corridas del Sábado de Gloria.
Durante la Cuaresma, los fariseos portaron mascarillas, además del atuendo tradicional de manta, con cascabeles en las piernas y la cintura, con los cuales realizaron sus danzas acompañadas con tambor.
Esa ceremonia se realizó en las diversas regiones donde hay comunidades con ascendencia yaqui, así como en los municipios del sur del estado, de donde es originaria la tribu.
En el tiempo que los voluntarios deambularon por sus comunidades y ciudades sonorenses, dijo, no probaron bebidas alcohólicas ni hablaron con otras personas.
El teniente mayor de la festividad en la colonia Coloso Alto de esta ciudad, Manuel Rentería Jaques, indicó que el rito inició con el paseo del mal humor y la quema de Judas.
Dijo que tras la incineración de las máscaras, los integrantes de la etnia que pagaron sus mandas procedieron a los rituales llamados corridas del Sábado de Gloria.
Durante la Cuaresma, los fariseos portaron mascarillas, además del atuendo tradicional de manta, con cascabeles en las piernas y la cintura, con los cuales realizaron sus danzas acompañadas con tambor.
Esa ceremonia se realizó en las diversas regiones donde hay comunidades con ascendencia yaqui, así como en los municipios del sur del estado, de donde es originaria la tribu.
En el tiempo que los voluntarios deambularon por sus comunidades y ciudades sonorenses, dijo, no probaron bebidas alcohólicas ni hablaron con otras personas.