México

Tres guardias mueren en ataque a jefe de policía

El gobierno federal envió a efectivos del Ejército a patrullar la ciudad luego del ataque

MONCLOVA, COAHUILA.- Hombres armados atacaron al jefe de policía de Monclova y mataron a tres de sus guardaespaldas, en la más reciente agresión contra los funcionarios encargados de intensificar el combate contra el narcotráfico, dijeron el sábado autoridades mexicanas.

Los atacantes dispararon desde varias camionetas al jefe de policía de Monclova, Juan Carlos Pacheco, el viernes por la noche, cuando se iba a su casa, dijo un comunicado policial.

Pacheco salió ileso pero tres agentes que lo protegían murieron.

El gobierno federal envió a efectivos del Ejército a patrullar la ciudad luego del ataque.

Pacheco, un general retirado del Ejército, fue designado en su cargo hace cuatro meses. Monclova, en el estado norteño de Coahuila, es una de las muchas ciudades en México que han recurrido a oficiales militares retirados o en activo para que las ayuden a controlar el narcotráfico.

Pacheco dijo que no podía hacer declaraciones sobre quién pudo haber planeado el ataque porque podría perjudicar la investigación.

``Nos pegaron un golpe, pero nosotros también los golpeamos muy fuerte, aunque no lo digan, aunque nadie lo diga'', dijo ante periodistas. ``Ellos saben muy bien lo que estamos decididos a hacer para preservar el estado de derecho de la ciudadanía de Monclova''.

El presidente Felipe Calderón ha recurrido en gran medida a las fuerzas armadas y la Policía Federal en su ofensiva contra los carteles de la droga y envió a 45.000 soldados a puntos claves del narcotráfico en todo el país.

Los carteles han respondido con ataques osados contra la policía, los soldados y otros agentes gubernamentales.

En abril, el coronel del Ejército Arturo Navarro fue muerto a balazos menos de tres semanas después de hacerse cargo de la policía de Piedras Negras, otra ciudad de Coahuila fronteriza con Eagle Pass, Texas. Cuatro agentes de la policía local, entre ellos el subjefe, siguen desaparecidos tras haber sido secuestrados el mes pasado.

En uno de los ataques más osados, 18 agentes federales murieron el mes pasado en el occidente del país. Según las autoridades, La Familia, uno de los carteles más nuevos y brutales de México, los mató como represalia por el arresto de uno de sus líderes.

La Policía Federal anunció el sábado la captura de otro presunto capo de La Familia: Héctor Oyarzábal, quien supuestamente dirigía las operaciones de tráfico en varias poblaciones del estado de México, colindante con la capital, dijo en un comunicado la Secretaría de Seguridad Pública.

Policías federales que patrullaban el municipio de Chalco, parte del área metropolitana de Ciudad de México, arrestaron el viernes a Oyarzábal y a otros siete presuntos miembros del cartel tras verlos portando rifles de asalto.

En tanto, el cuerpo descuartizado de un asesor legal del izquierdista Partido de la Revolución Democrática apareció en una hielera en Ciudad Altamirano, en el estado suroccidental de Guerrero. Una amenaza firmada por La Familia estaba junto a los restos de Jesús Arroyo, según la Secretaría de Seguridad Pública de Guerrero.

En la norteña Ciudad Juárez, la policía investigaba la muerte de dos mujeres y un hombre, quienes fueron encontrados abaleados y sin vida en su automóvil. Un niño de 4 años de edad y una menor de 3 sufrieron heridas leves causadas por vidrios rotos durante el ataque del viernes, según un reporte del procurador regional.

El reporte dice que un testigo le dijo a la policía que estaba relacionado con las víctimas y que éstas eran ciudadanos estadounidenses. Las autoridades dijeron que no han podido confirmar sus nacionalidades.

Temas

Sigue navegando