Suplementos

El Sótano de las Golondrinas

El sexto abismo más profundo de la Tierra

GUADALAJARA, JALISCO (22/FEB/2015).- Al suroeste de la Sierra el Nacimiento, de San Luis Potosí y al este del Cerro el Suspiro, se localiza una admirable y espectacular boca de una gran sima, conocida como, “El Sótano de las Golondrinas”.

Del fabuloso convento de Xilitla, regresamos a la carretera que va a Ciudad Valles, después de varios kilómetros nos desviamos a la izquierda por el camino a Aquismón, donde nos detuvimos por unas provisiones, fuimos cautivados por una gran sinfonía que despedía al día con suma alegría en las frondas de la plaza, zantes, ticuces, cuitlacoches y papamoscas, eran los entusiastas cantantes. Ocupamos una banca para escucharlos. En ese mismo espacio se bailan con enjundia danzas huastecas, los días 28 y 29 de septiembre, para celebrar al arcángel San Miguel.

Posteriormente seguimos nuestro emocionante andar, rumbo a La Unión de Guadalupe, donde Cesario Zedillo nos rentó una cabaña, aledaña al sendero que baja al Sótano. Cenamos, jamón, queso, pan y vino, mirando la bóveda celeste y escuchando aullidos de perros y uno que otro de coyotes. Estábamos contentos de encontrarnos en ese sosegado lugar.

Al día siguiente, poco antes de clarear fuimos a una fonda, donde nos calentamos y animamos con un humeante café, luego bajamos por un andador con bastantes escalones, cuando llegamos a la hermosa boca del Sótano ya estaba clareando, unos europeos compartían el fantástico espacio, todos callados, esperando escuchar a las golondrinas, que en realidad son vencejos de cuello blanco, capaces de alcanzar 160 km/hora.

Estábamos ante la maravillosa boca, de gran hendidura, un tanto ovalada, de paredes rocosas, blancas, salpicadas de musgos, de helechos y de humedades. El anillo de 55 metros de diámetro, contrastaba con el verdor de la abundante vegetación, diámetro que al descender se agranda, formando una campana, que se enancha más de 300 m., hay un túnel que ha sido recorrido por 4 km. La caída comprende dos verticales, la primera de 376 m. y la segunda de 136, sumando 512, siendo el sexto abismo más profundo de la Tierra registrado.

Súbitamente, el silencio fue interrumpido por veloces aleteos y alegres cánticos, de unas parvadas de vencejos, que volaban en espiral y reduciendo su círculo para poder salir, y salían a una gran velocidad, apenas perceptible, los teníamos que mirar fuera de la boca, contra luz, afortunadamente estaba nublado. No cesaron de aparecer más parvadas, unos halcones salieron con vencejos en sus garras. Enseguida el canto se turno para los loros verdes (llamados quila), más fuerte y animado. Todos estábamos maravillados del orificio, del surgir de aves, y de cantos a la vida, al inicio de aquel día.

Un letrero decía: “Para retornar a sus nidos los vencejos deben penetrar al Sótano a gran velocidad, ya que al atardecer el gradiente de temperatura que se mueve del fondo del Sótano a la superficie aumenta, lo que produce que la corriente aumente.

De esta forma los vencejos entran en picada y rompen dichas corrientes, produciendo un sonido espectacular”. “Cascada de plumas” dijo Jaime Ortiz Lajous. Y otro letrero: “Se exploró por primera vez en 1966 por T. R. Evans Charles Borland y Ronald Stearns… su formación, a partir de la fractura de la roca. La disolución y erosión de agua operó sobre una gran fractura vertical, formando un inmenso salón, cuyo piso se encontraba aproximadamente a 500 m. debajo de la superficie. La sala creció por el colapso de paredes y techo, hasta adquirir grandes dimensiones, llegando el momento en que el techo de este salón se volvió inestable, hasta un punto que su superficie presentó fisuras y por la acción de gravedad sobrevino el derrumbe, quedando el piso original cubierto con los bloques del desprendimiento”.

Una leyenda dice: “La virgen Calmalli fue sacrificada y arrojada al Sótano, indignados los dioses mandaron a los hispanos como maldición a los huastecos, Calmalli perdonó a su pueblo y envió víboras aladas contra los invasores. El vuelo de las aves es el espíritu de Calmalli.

Temas

Sigue navegando