Mariscos de nivel
La Casa de las Brasas ofrece cocina de autor del mar con sabores auténticos y técnicas cuidadas en un espacio mexicano contemporáneo
La Casa de las Brasas se inauguró en agosto del 2025, creando un referente de cocina sin pretensiones y con una sazón que solo puedes obtener conociendo a fondo tus productos. Pero no son amateurs en esto del servicio y la cocina. Vienen de un grupo que en 2008 abrió La Casa de los Aguachiles, en carretera a Chapala.
De carta breve, con: barra fría, aguachiles, platos calientes y postres. Están enfocados en platillos de autor, basados primordialmente en cocina del mar.
El lugar tiene una arquitectura mexicana contemporánea, que se siente con mucha amplitud, con una cocina abierta y una barra de bar que te recibe en la entrada.
En compañía de Daniela, fuimos en búsqueda de los sabores que nos habían recomendado y nos fue muy bien; aquí te platico lo que comimos.
Iniciamos con una tetela de pulpo al rescoldo ($195). Aquí inicio comentándote que “rescoldo” se le llama a esa brasa llena de ceniza, y una tetela es este envueltillo, así lo llamaría, de maíz en forma triangular, rellena de algo que viene directo de la cocina oaxaqueña. En esta ocasión estaba rellena de trocitos de pulpo marinado en epazote, mantequilla y jugo de birria, cebolla caramelizada y kimchi (ese fermentado de col un poco picante).
Muy bien presentada, limpia, crujiente y con un relleno lleno de sabores suaves o con carácter, y algunos tropiezos de pulpo troceado. Un digno platillo para iniciar y compartir.
Seguimos con un sando de camarón frito ($300). Pican el camarón hasta dejar una pasta y hacen de ellos una croqueta que empanizan con una mezcla de harina, sal, un poco de azúcar, huevo y bicarbonato, dejando una costra crujiente y un interior tierno y húmedo, acompañado de un poco de kimchi. Lo confeccionan en un pan de caja japonés muy suave, al que tuestan por los lados. Lo acompañan con una salsita BBQ coreana para bañar. Un sabor diferente y digno de probar.
Y también pedimos un aguachile serrano & cilantro criollo ($310). Lo pedimos con camarón crudo y camarón cocido para tener diferentes capas de textura. Al ordenar te preguntan el nivel de picor, por lo que cada uno se mata solo. Lo presentaron en un molcajete con su salsa abundante, de excelso sabor y un dejo cítrico, un polvo de chiles, una lluvia de granada y hojas de cilantro (que no era criollo, pues). Delicioso, en mi opinión. Lleno de sabor y texturas, un plato redondo.
Por último, y dándole a la solitaria por su lado, pedimos unos buenos tacos de jaiba de concha suave ($195 c/u). Un deleite, porque a la vista viene coronado con un aguachile; pedí que los dejaran dorar un poco y llegaron perfectos, con un interior de cangrejo bien sazonado y frito en aceite con una ligera capa enharinada.
Y para el desempance, pedimos tacos zarandeados de frijol con marlín ($165), para seguir en la sobremesa y gozar la compañía.
Larga vida a La Casa de las Brasas.
¡Sé feliz!
Evaluación
Comida 4.5
Lugar 4.5
Servicio 4.5
La Casa de las Brasas
Domicilio: C. Francisco de Quevedo 187, Arcos Vallarta, Guadalajara, Jal.
Horario: Lunes, miércoles, jueves y domingo de 2:00 pm a 6:00 pm; viernes y sábado 2:00 pm a 10:00 pm.
IG: @lacasasdelasbrasas.mx
CT