Hablar de tamales conlleva, también, a pensar en la tradición gastronómica de cada estado. Tal es el caso de los tamales oaxaqueños de Oaxaca, o las guajolotas en la Ciudad de México. Ahora, cuando hablamos de tamales tapatíos —típicos de Guadalajara y otras zonas jaliscienses—, uno de los primeros que pueden venirse a la mente son los de acelga, un platillo típico del pueblito mágico de Tapalpa.Según el blog México Desconocido, este tamal se rellena de acelga y quesito; a la hora de servirse se baña en una salsa verde con crema y queso fresco. Claramente, el que un tamal sea saludable o no, depende de sus ingredientes, su tamaño y la frecuencia con que se consumen. A partir de la base de datos a la que puede acceder la inteligencia artificial (IA), esta señaló los aspectos nutritivos y poco saludables que tiene un tamal.Cabe recordar que el maíz, la base del tamal, se produce en todo México. Sin embargo, los tres principales estados productores son, de acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de febrero de 2021:Alta densidad calóricaLa masa suele llevar manteca de cerdo, lo que aumenta bastante las calorías. Tan solo un tamal típico puede tener aproximadamente:Bastante grasa saturada si se usa mucha manteca.Carbohidratos altos, sodio y muchas porcionesLa masa es principalmente carbohidrato. Comer varios tamales puede elevar bastante el consumo calórico y glucémico. Además, en la práctica, pocas personas comen solo uno. Un desayuno de 2–3 tamales + atole puede superar fácilmente 800–1000 kcal. Los rellenos y salsas pueden tener bastante sal.Con información de la IA y SUN*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp. AO