Ideas

La rutina es tu fuerza

¿Y si el verdadero problema de muchos negocios no fuera la falta de ideas, sino la ausencia de una rutina estratégica?

Vivimos en una época que celebra el cambio constante, la disrupción y muchas veces la improvisación creativa. Sin embargo, cuando observamos con atención a las personas, atletas y marcas que sostienen resultados en el tiempo, encontramos algo menos glamoroso, pero poderoso: disciplina diaria.

En el deporte de alto rendimiento no existe el mito del “día inspirado”. Michael Phelps entrenó hasta 6 horas al día, todos los días de la semana, incluso en momentos difíciles, porque sabía que la consistencia de la rutina era la palanca silenciosa de su rendimiento. De aquí que esta frase pueda servir como reflexión el día de hoy: la rutina evita el pánico cuando las cosas no salen perfectas.

En la Fórmula 1, donde el margen de error se mide en milésimas y el cuerpo del piloto pierde entre 2 y 3 kilos por carrera debido al esfuerzo físico, la disciplina no es opcional. Checo Pérez ha explicado en distintas entrevistas que su desempeño depende de una rutina física y nutricional altamente estructurada, diseñada junto con su equipo de preparación. Su entrenamiento se concentra en fuerza de cuello, músculos centrales del cuerpo y resistencia cardiovascular, además de sesiones constantes de simulación y análisis técnico antes de cada fin de semana de carrera. No se trata de talento espontáneo, sino de repetición metódica. En un entorno donde en cada vuelta puede cambiar todo, la rutina es lo que permite mantener la concentración cuando la presión es máxima. En los negocios ocurre algo similar: cuando no hay rutina, hay reacción. Y cuando solo reaccionamos, dejamos de operar desde el propósito, perdemos claridad estratégica y consumimos mucha más energía que cuando actuamos con una rutina bien diseñada. La improvisación no es el problema. El problema es improvisar sin una rutina estratégica que marque hasta dónde puedes maniobrar.

En el caso de marcas que han florecido a pesar de los desafíos que se les presentan, la rutina bien diseñada se convierte en sistema de valor. Bimbo ha construido su liderazgo global a partir de rutinas operativas y logísticas que garantizan frescura, disponibilidad y consistencia todos los días. Cemex convirtió procesos y medición continua en una plataforma para competir globalmente desde México. OXXO entendió hace tiempo que la experiencia no se improvisa: se ejecuta con disciplina en cada punto de contacto. Lo sé porque trabajé en esa organización hace años, en una etapa de aprendizajes que, sorprendentemente, siguen siendo vigentes hoy. No es ausencia de creatividad; es claridad sobre dónde innovar y dónde ser impecablemente consistente. Bain & Company ha documentado que las empresas que implementan sistemas formales de escucha del cliente, como el Net Promoter System, crecen entre dos y dos veces y media más rápido que sus competidores.

La pregunta es inevitable: ¿cuándo fue la última vez que mediste el Net Promoter Score de tu marca? ¿Y cuándo fue la última vez que tomaste decisiones reales a partir de ese dato?

En más de 25 años de experiencia profesional he aprendido que la herramienta no es la estrategia. Las métricas solo tienen sentido cuando se usan para decidir, ajustar y avanzar. Todo lo demás son reportes lindos que se quedan en el cajón y no cambian nada. Y una empresa que no convierte lo que escucha en acción difícilmente florece.

Y recuerda: si no escuchas, no vendes.

emiliano@lamarcalab.com

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