Jalisco

Tapatíos resienten pausas en comercio y actividades tras muerte de 'El Mencho'

La caída del capo provocó incertidumbre en Guadalajara, donde ciudadanos reportaron interrupciones en actividades comerciales y ajustes en la operación de negocios ante el clima de tensión 

Los contados vehículos y motocicletas que circulaban por las calles de la ciudad se unían en un eco que hacía retumbar las calles, vacías. EL INFORMADOR / A. Navarro
Los contados vehículos y motocicletas que circulaban por las calles de la ciudad se unían en un eco que hacía retumbar las calles, vacías. EL INFORMADOR / A. Navarro
Los contados vehículos y motocicletas que circulaban por las calles de la ciudad se unían en un eco que hacía retumbar las calles, vacías. EL INFORMADOR / A. Navarro
Los contados vehículos y motocicletas que circulaban por las calles de la ciudad se unían en un eco que hacía retumbar las calles, vacías. EL INFORMADOR / A. Navarro
Los contados vehículos y motocicletas que circulaban por las calles de la ciudad se unían en un eco que hacía retumbar las calles, vacías. EL INFORMADOR / A. Navarro
Los contados vehículos y motocicletas que circulaban por las calles de la ciudad se unían en un eco que hacía retumbar las calles, vacías. EL INFORMADOR / A. Navarro
Los contados vehículos y motocicletas que circulaban por las calles de la ciudad se unían en un eco que hacía retumbar las calles, vacías. EL INFORMADOR / A. Navarro
Tapatíos resienten pausas en comercio y actividades tras muerte de 'El Mencho'

Fernanda entrecierra los ojos cuando el reflejo del sol se cuela por su cortina. Se asoma por la ventana de su sala: nada, las calles vacías y el motor de un carro solitario ruge a la distancia. Al fondo, se escuchan las noticias: ‘Nemesio Oseguera Cervantes, alías “El Mencho” fue detenido la madrugada de este domingo en un operativo de fuerzas federales en Tapalpa’, escupe un pequeño televisor de plasma. Junto a la puerta de su casa, en la cochera, se quedaron la mesa de plástico, los dulces y las frituras que hoy habría de vender en Tesistán. “Es un día perdido de venta”, lamenta.

“Todos sabemos quién es ‘El Mencho’: en cuanto vimos las noticias nos quedamos en shock, no lo podíamos creer. Es lo que hemos estado viendo todo el día. Nos quedamos paralizados junto con toda la ciudad; un domingo, que suele ser el día que más vendemos, es impresionante verlo así por la tarde. Como si todo hubiera quedado en pausa. Es irreal ver a la ciudad así, en pausa”.

Los contados vehículos y motocicletas que circulaban por las calles de la ciudad se unían en un eco que hacía retumbar las calles, vacías. En Parques de Tesistán, las ráfagas de balas, rítmicas pero guturales, se escuchan a lo lejos; las sirenas de ambulancias, bomberos y patrullas de policía, minutos después. 

En Arcos de Zapopan, las tiendas departamentales fueron cerradas. Por las banquetas, apenas una cucaracha salía disparada de entre la maleza al sentirse dueña la vía. Para Lorena, la suspensión del transporte público, además de ponerla en peligro, es muestra de que “la situación podría haberse salido de control”.

“Ya me quedé aquí a esperar a que venga mi mamá por mí porque no hay tren ni camiones. Fue bueno que suspendieran el servicio porque pudimos ser blanco de ataques, pero ahora muchos nos quedamos en la calle a merced de los sicarios o de quien vengan, sin un lugar para meternos porque todo está cerrado. Dependemos de que alguien más venga por nosotros”, comenta.

En Guadalajara, por avenida Vallarta, los pájaros aleteaban con fuerza y las hojas de los árboles resentían el tenue aire que soplaba en la calurosa tarde. Una de las arterias más concurridas en la ciudad durante un domingo lucía muerta: la vista se perdía por la vialidad sin el ajetreo cotidiano. Francisco se acomodaba su gorra mientras se escondía de los rayos de sol, que ya hacían estragos en su frente y en sus brazos. “Es impresionante, ¿no?” pregunta al viento cuando; al fondo se levanta la Minerva.

“Un evento como estos paraliza la ciudad, pero demuestra que el cártel tiene el control y puede infundir miedo cuando quiera. Todos dejamos nuestras actividades por temor a lo que pueda pasar. Tomaron las calles de la ciudad y nosotros, los ciudadanos, nos quedamos paralizados, con miedo. Un domingo así en Guadalajara es un domingo perdido”, expresa. Sólo salió a caminar 10 minutos; emprende el camino de regreso a su casa, ahora por la sombra.

MF

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