Jalisco

Repunta sarampión en Tlaquepaque y Tonalá; amplían brigadas para visitar zonas de riesgo

Las autoridades buscan frenar el brote aplicando más de un millón de vacunas en mes y medio

Jalisco enfrenta actualmente un brote de sarampión que ha encendido las alertas sanitarias, particularmente en los municipios de Tonalá y Tlaquepaque, que concentran el mayor número de casos confirmados en el Estado. Lejos de minimizar el escenario, las autoridades reconocen que se trata del brote más importante registrado en años recientes, pero ya se despliega una estrategia reforzada para contenerlo.

El secretario de Salud, Héctor Raúl Pérez Gómez, informó que la respuesta institucional se ha intensificado con nuevas acciones de campo. Destaca la ampliación de brigadas de vacunación que recorrerán colonias identificadas como de mayor riesgo en la Zona Metropolitana de Guadalajara. Para ello, se contrató de manera emergente a un centenar de trabajadores de la salud, quienes se sumarán a pasantes, prestadores de servicio social y personal reconvertido de otras áreas. A este esfuerzo se suma una colaboración inédita con la Secretaría de la Defensa Nacional, cuyo personal participará en las brigadas para multiplicar la capacidad operativa. 

Las acciones forman parte de los llamados cercos epidemiológicos, una estrategia que busca frenar la propagación del virus mediante vacunación intensiva en los puntos con mayor incidencia, sumándose Zapopan y Arandas.

“El dinamismo de un brote de este tipo obliga a ajustar las estrategias todos los días”, explicó Pérez Gómez, quien precisó que el objetivo es mitigar la transmisión en un plazo máximo de 90 días, aunque la meta operativa es lograrlo en el próximo mes. Por ahora, descartó la suspensión generalizada de clases, aunque insistió en que la vacunación es la herramienta más eficaz para cortar la cadena de contagios.

Camila González, una adolescente que enfermó en noviembre pasado, describe la experiencia como “dos semanas insoportables”. Fiebre persistente, insomnio y una comezón intensa marcaron sus días. 

Otro testimonio refleja la preocupación en las comunidades escolares. Carmen, madre de familia en Tlaquepaque, consideró acertada la decisión de cerrar temporalmente un plantel tras detectarse contagios. Su hijo no estaba vacunado y el temor creció con cada noticia del brote. Por eso pide acciones contundentes a la autoridad.

Las autoridades sanitarias reconocen que el brote se explica, en parte, por rezagos acumulados en la cobertura de vacunación, además del aumento de reuniones sociales y la relajación de medidas preventivas durante el cierre de año. Actualmente, Jalisco dispone de más de un millón de dosis disponibles. Aunque encabeza los contagios recientes a nivel nacional, el mensaje oficial insiste en que hay capacidad de respuesta, vacunas suficientes y una estrategia en marcha. El reto, coinciden autoridades y especialistas, no es el abasto, sino lograr que la población acuda a vacunarse y cierre la puerta al sarampión.

“Los primeros días con sarampión son insoportables... no puedes dormir”

Camila González padeció sarampión en noviembre pasado, cuando, piensa, se contagió en su trabajo. Nunca había padecido la enfermedad de pequeña, pero a los 16 años, afirma, han sido las dos “peores semanas de mi vida”. No salió de su cuarto, la comida se la llevaba su mamá a la cama y todas las noches, especialmente durante la primera semana, sufría de insomnio debido a la fiebre que no cedía y a la comezón que originaba el salpullido, sobre todo en los brazos y piernas. 

“Los primeros días con sarampión son insoportables...  no puedes dormir, no puedes estar acostada ni quieta en un solo lugar porque te sientes incómoda. Te duelen las piernas, los brazos, la cabeza. Te sientes muy débil y la comezón también es insoportable, y lo peor es que si te rascas te quedan las cicatrices. Te dan una crema para aliviar la hinchazón y la comezón, pero a mí no me sirvió. De verdad que han sido las dos peores semanas”, dijo. 

La segunda semana, aunque ya con menos síntomas y sin fiebre, aún sufría de insomnios, dolor de cabeza, sensación de debilidad, falta de apetito y falta de sueño. Para Camila, el salpullido, la incomodidad y el dolor de cabeza, son “lo peor del sarampión”.

“Tener sarampión fue horrible. Muchos compañeros en la escuela contaban cómo era tenerlo, pero no crees y no los entiendes hasta que de verdad estás en tu cama sin poder dormir y llorando del dolor y la comezón que sientes en el cuerpo”, concluyó. 

Por otra parte, cerrar la escuela y mandar a los estudiantes a su casa para tomar clases presenciales fue la mejor decisión que pudieron tomar las autoridades educativas, municipales y estatales, refirió Carmen, madre de familia del plantel educativo en Tlaquepaque que fue clausurado en octubre pasado tras registrarse el primer brote de sarampión al interior de una escuela en el Área Metropolitana de Guadalajara. Su hijo, en sexto grado de primaria, no está vacunado contra la enfermedad, por lo que la preocupación y el temor de su madre crecía conforme pasaban los días. 

“Nos dio miedo porque los niños no están vacunados y fue algo nuevo, porque hace muchos años que no sucedía esto (un brote de sarampión en las escuelas). Fue algo muy desconcertante”, dijo.

Al regreso a clases presenciales, Carmen vigilaba estrictamente las medidas de salubridad impuestas por las autoridades educativas: uso de cubrebocas en todo momento y revisión de manos y boca por alguna señal de sarampión. Además, ante la mínima sospecha, como gripa o calentura, era recomendable no llevar al menor a la escuela. 

Por lo pronto, autoridades del plantel enfatizaron en que la vigilancia ha sido permanente y todos los días se hacen chequeos de los alumnos para descartar un nuevo brote de sarampión. Una de ellas, quien prefirió mantener el anonimato, recuerda que fueron dos semanas de trabajo intenso y de sanitización de las instalaciones a fin de garantizar la seguridad de la comunidad educativa.

EL INFORMADOR/ L. Martínez

Lamentan rezago acumulado 

A partir del análisis de la cobertura de vacunación en Jalisco y del comportamiento reciente del brote de sarampión, la Secretaría de Salud del Estado identificó que la mayoría de las dosis aplicadas hasta hoy no ha sido destinada a recién nacidos como lo requieren los esquemas de vacunación para su protección, sino a la población que, por distintas razones, no cuenta con sus dosis correspondientes.

Así lo explicó el titular de la dependencia, Héctor Raúl Pérez Gómez, quien dijo, lo anterior forma parte de los resultados del contraste entre el número de nacimientos anuales en la Entidad y el volumen total de biológicos aplicados durante 2025 y lo que va de 2026, “en un contexto marcado por rezagos acumulados en años previos y una cobertura históricamente baja”. 

Explicó que al cierre de 2024 México y el Estado se encontraban lejos de los estándares óptimos de protección luego de que disminuyera el abasto de distintos biológicos y que incrementara en parte de la población la desconfianza ante los procesos de inmunización, lo que obligó a replantear las estrategias de vacunación desde el inicio de la actual administración. La llegada del sarampión, dijo, sumada a este rezago “encendió alertas sanitarias” tras los casos en Chihuahua, donde se registró un crecimiento acelerado de contagios en un corto periodo.

En términos numéricos, el secretario explicó que durante 2025 y lo que va de 2026, la Secretaría de Salud ha aplicado alrededor de 700 mil dosis de vacuna contra el sarampión. Esta cifra, al ser comparada con los cerca de 120 mil nacimientos anuales en Jalisco, permitió identificar que la mayor parte de las aplicaciones (alrededor de 580 mil) corresponde a personas que no habían sido vacunadas de manera oportuna o que no habían completado su esquema. 

“Si hubiéramos recibido al País y al Estado con el 95% de cobertura, solo hubiéramos aplicado alrededor de 200 mil”, dijo. 

Jalisco adquirió cerca de dos millones de dosis contra el sarampión en el sector de salud pública, por lo que se estima que las 1.3 millones de dosis aun disponibles podrían corresponder al número de dosis faltantes en los esquemas de vacunación de las personas que se han rehusado a adquirir el biológico. 

Este desfase, dijo el secretario, explica por qué la estrategia de inmunización no se limita a la población infantil, sino a todas las personas menores de 50 años a que acudan a recibir el biológico a cualquier unidad de salud pública.

México, cerca de perder su estatus de país libre de esta enfermedad

El brote de sarampión que ha azotado a México desde febrero de 2025 ha llegado a un momento crítico en la historia epidemiológica del país. Con más de siete mil casos acumulados en las 32 entidades federativas, más 24 muertes asociadas a esta enfermedad, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha fijado un plazo de dos meses para contener el brote. Si los casos incrementan para marzo, México perderá el estatus de país libre de sarampión, distinción con la que contaba desde 1996. 

Canadá, país que también ha sufrido el brote de la enfermedad viral, ya ha perdido el estatus, mientras que Estados Unidos está cerca de hacerlo.

Antes de febrero de 2025, cuando se originó el brote de sarampión, América era el único continente en el mundo en contar con el certificado de región libre de la enfermedad. Sin embargo, Canadá no logró contener los contagios en menos de un año, razón por la cual la OPS le retiró el estatus. En México, aunque los primeros casos se registraron en febrero, fue en marzo cuando las autoridades de salud emitieron la primera alerta epidemiológica e implementaron como método prioritario de contención las campañas de vacunación masivas.  

Desde que inició el brote se han aplicado más de 11 millones de vacunas, sin embargo, la OPS recomienda que la cobertura de inoculación sea superior al 95% de la población. Durante 2024, México tenía una cobertura de entre 64 y 69 por ciento. El secretario de Salud federal, David Kershenobich, reiteró que el Gobierno cuenta con más de 23 millones de dosis para hacer frente a la epidemia, mientras que el abasto está garantizado para los próximos dos años. 

Niños que no tengan completo su esquema de vacunación deben ser los primeros en recibir el biológico contra el sarampión. ESPECIAL

Hay desabasto de vacunas en instituciones privadas

Aunque pueden existir quienes no deseen visitar los hospitales o unidades públicas de salud para adquirir la vacuna contra el sarampión, por el momento estas son las únicas que pueden garantizar la aplicación del inmunológico. 

A partir de un sondeo realizado en más de 10 distintos laboratorios y farmacias privadas que afirman contar con vacunas contra distintas enfermedades, se corroboró que solo en cuatro de ellas se aplicaba el inmunológico, con costos que van de los 600 a los 950 pesos. 

Sin embargo, en ninguna de estas cuatro la vacuna contra el sarampión se encontraba disponible, afirmando que se trató de una campaña que solo dio cobertura en el mes de diciembre, se agotó, o solo se aplicaba con solicitud de compra previa. 

Al respecto, la Secretaría de Salud Jalisco refirió que, en caso de buscar la vacuna en el sector privado es recomendable preguntar a su médico o pediatra de cabecera si el biológico se encuentra disponible en cada clínica en particular

De igual manera, instó a la población a generar confianza en el sistema de salud pública, donde se garantiza la disponibilidad de alrededor de 1.3 millones de dosis, las cuales se aplican de manera gratuita garantizando todos los estándares de seguridad para su aplicación, desde garantías de refrigeración hasta confirmación de los lotes a aplicar. 

Grupos vulnerables, síntomas y atención

  • De acuerdo con la OMS y la Secretaría de Salud Federal, el sarampión afecta más a los niños pequeños no vacunados y a las mujeres embarazadas, propensas a complicaciones graves,  
  • El sarampión es muy contagioso, pues una sola persona puede contagiar a otras 13, y el 90% de quienes se exponen a un caso positivo se infectan si no son inmunes. 
  • De acuerdo con el secretario de Salud del Estado, en el 20% de los casos de sarampión se pueden llegar a presentar complicaciones médicas. 
  • Entre las complicaciones “más simples”, dijo, se encuentran infecciones en el oído y neumonías.
  • Podrían darse consecuencias graves, como la panencefalitis esclerosante subaguda, una enfermedad neurológica crónica y progresiva que inflama el cerebro y puede debilitar al sistema nervioso central e incluso ocasionar la muerte del paciente. 
  • Si la enfermedad y sus complicaciones no se atienden a tiempo y de manera adecuada, esta puede traer secuelas, que no quedan en las marcas en la piel, sino que puede derivar en pérdida de la audición o hasta la ceguera.
  • Para evitar estos cuadros de complicaciones, explicó el director de Salud Pública, Roberto Carlos Rivera, es necesario que se brinde atención médica a la o el paciente desde que se detectan los primeros síntomas, disminuyendo así los riesgos. 
  • La sospecha de contagio debe surgir cuando una persona presenta fiebre acompañada de erupciones en la piel.
  • Las autoridades sanitarias estatales destacaron la importancia de no automedicarse, pues esto puede ocultar los síntomas clave y frenar la atención oportuna. 
  • El paciente debe acudir a valoración médica y mantenerse en casa si así se indica, siguiendo las recomendaciones de aislamiento. 
  • La mayor recomendación es garantizar la cobertura del esquema de vacunación completo. Para acceder al inmunológico solo es necesario acercarse a cualquier unidad de salud.

CT

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