Siapa: Autoridades toleran contaminación del agua en Guadalajara
Detectan descargas ilegales en sistemas que abastecen a la ciudad, pero Conagua y organismos estatales y municipales aplican pocas sanciones contra infractores
Mientras miles de hogares reciben agua turbia y con mal olor al abrir la llave, las autoridades apenas han identificado algunos puntos de contaminación en los canales que abastecen a la metrópoli, sin que hasta ahora existan responsables sancionados.
El SIAPA informó que detectó al menos 10 descargas irregulares de aguas residuales en el sistema antiguo de abastecimiento, que conduce agua desde el lago de Chapala hacia la Zona Metropolitana de Guadalajara. De acuerdo con el organismo, estas descargas explicarían la mala calidad del líquido que llega a las colonias. Sin embargo, pese al hallazgo de estas fuentes de contaminación, hasta ahora no se han dado a conocer sanciones o los nombres de las empresas, fraccionamientos o particulares responsables de verter aguas residuales en los canales que alimentan el sistema de distribución.
La falta de castigos también se refleja en el ámbito federal. Datos proporcionados por la Comisión Nacional del Agua revelan que, desde 2019 a la fecha, apenas se han aplicado 20 sanciones por descargas irregulares de aguas residuales en cuerpos de agua de Jalisco.
Para especialistas, la cifra resulta mínima frente a la magnitud del problema y evidencia la falta de vigilancia efectiva por parte de las autoridades.
Juan Pablo Macías, especialista en recursos hídricos, consideró que los datos muestran una omisión persistente de los tres niveles de Gobierno para combatir las descargas ilegales. “No veo ninguna acción positiva en los últimos años para frenar las descargas ilegales a los cuerpos de agua”, señaló el experto, quien añadió que la situación se agravó particularmente en el sistema antiguo de abastecimiento hacia la metrópoli.
Atribuyó parte del deterioro a la falta de vigilancia en administraciones anteriores y subrayó que es necesario reforzar la supervisión del sistema que transporta agua desde Chapala, además de aplicar sanciones ejemplares a quienes contaminan.
Otros especialistas advierten que el problema también está relacionado con la limitada capacidad operativa de las autoridades. Josué Sánchez Tapetillo señaló que la Conagua enfrenta restricciones presupuestales y de personal, que dificultan la supervisión constante de ríos y canales. Ante este panorama, propuso que los municipios participen activamente en las tareas de inspección, ya que cuentan con personal e infraestructura en territorio para detectar descargas ilegales y reportarlas de manera oportuna.
Mientras las dependencias intercambian responsabilidades, la contaminación continúa filtrándose al sistema. El propio SIAPA reconoció que 170 colonias presentan problemas de calidad del agua, lo que complica su potabilización en la planta de Miravalle.
Municipios de Jalisco abandonan plantas de tratamiento
La situación empeora por las deficiencias en el tratamiento de aguas residuales. Según datos de la Comisión Estatal del Agua, en Jalisco existen 231 plantas de tratamiento, pero al menos 87 se encuentran fuera de operación. La falta de funcionamiento de estas instalaciones provoca que aguas contaminadas se descarguen directamente en ríos y arroyos que, finalmente, desembocan en el lago de Chapala o en los canales del sistema de abastecimiento.
Para el SIAPA, urge la construcción del segundo acueducto Chapala-Guadalajara, así como la ampliación de la planta de Miravalle. Pero faltan 14 mil millones de pesos para hacer realidad los proyectos. El jueves pasado, el secretario de Gestión Integral del Agua, Ernesto Marroquín, señaló que se invertirán mil 100 millones de pesos para reducir la contaminación del sistema a través del Canal de Las Pintas.