Estilo

Rutas del alma michoacana

Déjate conquistar por la cultura, la música, la gastronomía y las tradiciones que se expresan en sus Pueblos Mágicos

Michoacán, conocido como el “Alma de México”, resguarda 10 Pueblos Mágicos donde la historia, la tradición y el paisaje se entrelazan de forma natural. Desde artesanías que han dado la vuelta al mundo hasta escenarios naturales y vestigios arqueológicos, cada destino ofrece una experiencia distinta. Para facilitar la elección del próximo viaje, vale la pena recorrer -al menos con la imaginación- la riqueza turística de cada uno. El trayecto puede comenzar en dos de sus pueblos más representativos, donde la identidad local se manifiesta con fuerza.

En el oriente del estado se encuentra Tlalpujahua, un destino que parece vivir en invierno permanente. Conocido como el pueblo de la eterna Navidad, su nombre está ligado a los talleres artesanales donde se elaboran esferas de vidrio soplado que cada fin de año decoran hogares dentro y fuera de México. Más allá de esta tradición, el pueblo ofrece paisajes naturales, construcciones en cantera y cerámica, así como una gastronomía que refleja su herencia regional. Entre sus principales atractivos destacan el Santuario del Carmen, una joya barroca del siglo XVIII; las Ruinas del Carmen; y el Museo de los Hermanos López Rayón, que conecta al visitante con la historia insurgente del país. A ello se suma el avistamiento de luciérnagas, una experiencia guiada que combina turismo de naturaleza y conservación ambiental. En julio de este año, Tlalpujahua celebró 20 años como Pueblo Mágico, consolidándose como uno de los destinos imperdibles de Michoacán.

Paracho. Destino conocido por su vocación musical que lo ha llevado a ser reconocido como la capital de la guitarra en México. CORTESÍA

El viaje continúa hacia la Meseta Purépecha, donde Paracho se distingue por una vocación musical que lo ha llevado a ser reconocido internacionalmente como la capital de la guitarra en México. Desde hace generaciones, los artesanos locales han perfeccionado el arte de la laudería, dedicándose a la fabricación, reparación y restauración de instrumentos de cuerda. Esta tradición se celebra cada año durante la Feria de la Guitarra y el Festival Internacional de Guitarra, eventos que atraen a visitantes y músicos de distintas partes del mundo. Además, las comunidades cercanas enriquecen la experiencia: Ahuirán es conocida por sus rebozos y tallas en madera; Aranza por sus yucas y textiles; Cheranástico por sus bordados de punto de cruz; y Pomacuarán por sus delicados deshilados. Juntos, estos pueblos conforman un mosaico cultural que da cuenta de la profundidad artesanal de Michoacán.

Herencia cultural 

Arquitectura. La imagen muestra la Capilla de Santa María Magdalena. CORTESÍA

También conocido como la “Ciudad Heroica” y el “Balcón de Tierra Caliente”, Tacámbaro celebró recientemente 13 años de ser nombrado Pueblo Mágico, gracias a su impresionante belleza natural, clima privilegiado, su rica historia y herencia cultural.

Entre los imperdibles de este destino están la Alberca del Rey Tacamba, el Parque Ecoturístico Laguna de la Magdalena, el Centro Ecoturístico Los Sauces, el Parque Ecológico Cerro Hueco y la Presa Las Yácatas.

Adicionalmente sobresalen la Catedral Diocesana de San Jerónimo, la única cúpula con cubierta de cobre martillado en Michoacán; el Centro Cultural Amalia Solórzano, una antigua mansión de la esposa del expresidente Lázaro Cárdenas del Río y que ahora funge como museo con exposiciones culturales, y las Cascadas de Las Joyas, dos hermosos cuerpos de agua rodeados de un entorno natural virgen, perfectas para actividades de aventura. También destaca la Capilla de Santa María Magdalena.

Pueblo minero de origen colonial 

Angangueo. Este destino está enclavado en las montañas michoacanas y ofrece diversos atractivos naturales. CORTESÍA

Angangueo, nombrado Pueblo Mágico el 21 de marzo de 2012; este encantador pueblo minero de origen colonial y enclavado en las montañas michoacanas, ofrece diversos atractivos como explorar la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca en dos de los santuarios más importantes en el país: El Rosario y Sierra Chincua.

El primero de ellos es considerado el más grande del país y el más visitado dentro de la Reserva de la Biósfera de la Mariposa Monarca en Michoacán. Año con año millones de mariposas llegan a este sitio para formar cientos de colonias en los árboles, por eso el recorrido para admirarlas se realiza a través de senderos que atraviesan bosques de oyamel, pino y cedro.
Puedes hacerlo a pie o a caballo y durante el trayecto los guías locales te proporcionan información sobre la migración y el comportamiento de las mariposas. Ambos sitios ya están abiertos para recibir a cientos de miles de visitantes durante todo el invierno, exactamente hasta el 31 de marzo de 2026.

Otros sitios imperdibles son la Parroquia de San Simón, el Templo de la Inmaculada Concepción, el Mirador del Monumento al Minero y el de Cruz de Hierro, el Túnel Turístico San Simón, la Hacienda de Jesús de Nazareno, el Museo Casa Parker y el Mural de Jorge Téllez, entre otros.

Donde suena el martillo 

Tradición. En este destino el cobre es un estilo de vida. Prueba de ello es el Museo Nacional del Cobre. CORTESÍA

Santa Clara del Cobre, el destino michoacano donde el martilleo del metal suena todos los días. En esta comunidad perteneciente al municipio de Salvador Escalante, el cobre es un estilo de vida donde desde hace siglos sus habitantes se han dedicado a trabajar este valioso metal. Prueba de ello es el Museo Nacional del Cobre, donde se exhibe una colección de las piezas más impresionantes y ganadoras de concursos.

En el patio de este lugar hay una fragua en funcionamiento, con varios artesanos trabajando y donde los visitantes pueden aprender y ayudar en el proceso de forjado del metal, intentando martillar con las propias manos.

Además, se puede visitar la Escuela Nacional de Artesanos, el Taller de Portón, la Capilla de Indios y el Templo de Nuestra Señora del Sagrario dedicado a Santa Clara de Asís (Patrona de los artesanos). Asimismo, se puede disfrutar de los paseos en bicicleta de montaña, rutas de senderismo, recorridos en kayak, tirolesa, montar a caballo o practicar pesca deportiva. Y por supuesto, hay que probar la comida, como las tortas de tostada, el platillo típico del lugar; los charales, las corundas, la barbacoa de borrego, el borrego horneado y las enchiladas con mole.

Sube al cielo 

Historia. Pátzcuaro fue una de las primeras ciudades que fundaron los purépechas, hacia el año 1300. CORTESÍA

Pátzcuaro, cuyo nombre significa “la puerta del cielo”, es sinónimo de historia, cultura y arquitectura. El centro de este Pueblo Mágico conserva su distintiva arquitectura con edificios novohispanos barrocos y neoclásicos, llamativas casas de adobe y tejas, calles empedradas, callejones y plazas. Entre los sitios más representativos destacan el Templo del Sagrario, el Convento de las Monjas Catarinas, mejor conocido como la Casa de los Once Patios; el Antiguo Colegio Jesuita y la Plaza Vasco de Quiroga, la segunda plaza colonial más grande de México.

La lista de puntos imperdibles también incluye al Nuevo Mercado de Pátzcuaro, la Basílica de la Virgen de la Salud, la Plaza de San Francisco, la Biblioteca Pública Gertrudis Bocanegra y el Teatro Emperador Caltzontzin, entre otros.

Despierta los sentidos

Gastronomía. Cotija es famoso por su queso artesanal. CORTESÍA

Cotija es el más reciente Pueblo Mágico de Michoacán, ya que recibió este título el 26 de junio de 2023. Este encantador destino ofrece una mezcla irresistible de naturaleza, arquitectura colonial, tradiciones y una gastronomía que despierta los sentidos de cualquier conocedor o curioso. Debido a su cercanía con el lago de Chapala, es un oasis para los amantes del ecoturismo que gustan practicar senderismo, ciclismo de montaña y observación de aves, todo en un entorno de aire limpio y clima templado.

Gran parte de la belleza de este municipio radica en su Centro Histórico, su popular Feria de la Tostada, la parroquia de Nuestra Señora del Popolo y por supuesto, en su exquisito queso artesanal. Este emblemático producto lácteo es tan especial que cuenta con denominación de origen, gracias a su corteza firme, interior cremoso y sabor intenso.

Experiencia imperdible 

De paseo. Centro histórico de Jiquilpan de Juárez. CORTESÍA

Jiquilpan, nombrado Pueblo Mágico el 27 de noviembre del 2012; este destino michoacano tiene una profunda historia que se remonta a la época prehispánica, cuando destacó por ser un importante centro agrícola y comercial, además de su constante actividad cultural. Entre sus atractivos destacan el Templo del Sagrado Corazón, la Casa Natal del General Lázaro Cárdenas del Río, y la Biblioteca Pública Gabino Ortiz, que en su interior está decorada con 10 murales del reconocido artista mexicano José Clemente Orozco.

Algunas de las experiencias imperdibles son la Feria de la Expropiación Petrolera, la Ruta de Dolores y el Festival de Semana Santa, las Fiestas del Sagrado Corazón de Jesús y la Peregrinación de los Faroles, donde miles de hombres marchan portando faroles de carrizo y papel de china, recorriendo las calles en honor a la Virgen de Guadalupe.

Paisajes espectaculares 

Naturaleza. Lago de Cuitzeo, el segundo cuerpo de agua dulce más grande de México. CORTESÍA

Cuitzeo, también conocido como “El lugar de las tinajas de agua”. Este rincón michoacano que se alza a mil 840 metros sobre el nivel del mar es sede de hermosos templos religiosos, paisajes espectaculares y deliciosa gastronomía. Algunos de los puntos icónicos en este municipio son el Ex Convento de Santa María Magdalena, ejemplo de arquitectura renacentista del siglo XVI; el Palacio Municipal, el Portal Hidalgo, los Siete Templos, el parque ecológico y la zona arqueológica Tres Cerritos, uno de los pocos asentamientos en la cuenca de Cuitzeo que cuenta con tres montículos, una plaza central y un adoratorio, reflejando la profunda espiritualidad de esta civilización.

Amantes de la cultura 

Historia. Zona arqueológica Las Yácatas. CORTESÍA

Tzintzuntzan es uno de los destinos perfectos para los amantes de la historia, la cultura, la naturaleza y la gastronomía. Un ejemplo de esto son sus 54 monumentos vivientes, que son los olivos más antiguos plantados en América ubicados en el atrio del antiguo convento franciscano de Santa Ana; la zona arqueológica Las Yácatas, antiguas pirámides purépechas donde se celebra la K’uínchekua; sus muebles de madera, textiles bordados y los artículos de barro bruñido; además de las delicias locales preparadas por las cocineras tradicionales como el exquisito caldo ahogado, el churipo de pescado, la sopa tarasca, los charales fritos y las tradicionales corundas.

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