Deportes

NFL: Los Patriots van por la hazaña de su séptimo Super Bowl

Nueva Inglaterra puede convertirse en el equipo más ganador de la historia

Nueva Inglaterra, luego de años de gloria de la mano de Tom Brady, Bill Belichick, Rob Gronkowski y compañía, vivieron temporadas muy grises y domingos dolorosos, pero el emparrillado les ha vuelto a sonreír con una nueva generación que crece con las semanas y quiere volver a dominar la NFL.

La temporada 2019 fue la última en la que los Patriotas levantaron el VinceLombardi. Un año más tarde quedaron eliminados en la ronda de comodines y su histórico mariscal dijo adiós. A partir de ahí, solo entrarían a unos Playoffs más, en 2021, pero ese vacío quedó atrás.

Tuvieron que vivir un año difícil con Jerod Mayo para encontrar a Mike Vrabel, confiar en Cam Newton y en Mac Jones, pero Drake Maye parece, al fin, el verdadero heredero de Brady.

La primera temporada de un novato Maye aún fue dura. Un periodo de adaptación para él y de experimentar con un entrenador en jefe, pero en un solo año (con cambio en el timón incluido) voltearon los papeles y pasaron de marca de 4-13 a 14-3.

De esas victorias, 10 fueron en una racha de la semana 4 a la 13, con otras tres para cerrar la campaña. El descalabro ante Pittsburgh en la semana 3 fue el punto de inflexión y solo cayeron de nuevo con los Bills en la 15, pero la derrota más costosa fue la primera, justo en el debut de temporada contra los Raiders, que terminaron últimos de toda la liga y ese triunfo pudo significar la primer siembra de la Conferencia Americana.

Durante la campaña explotaron con una ofensiva aérea letal, precisa y dinámica comandada por un Maye que dejó atrás su versión novicia y se puso la capa de candidato a Jugador Más Valioso, conectando con Steffon Diggs y Hunter Henry, mientras que por tierra la dupla de Rhamondre Stevenson y TreVeyon Henderson cumplía su parte.

Con su primer título divisional desde que Brady se marchó, entraron a los playoffs con la espinita de no poder descansar en la primera etapa, donde se toparon a los Chargers y los californianos pagaron los platos rotos.

Los Pats demostraron mejoría en su punto más flojo, la defensa. Dominaron a Justin Herbert, presionándolo todo el encuentro, capturándolo seis veces y limitando a los Chargers a solo un gol de campo. Después vino una Ronda de Comodines como una defensa élite como la de los Texans, a quienes le hicieron 28 puntos y poco pudieron hacer con un errático CJ Stroud.

En la Final de Conferencia llegó un choque de jóvenes titanes frente a los Broncos. Dos equipos en etapas similares de su reconstrucción tras el adiós de sus históricos mariscales. Si bien en Denver no estaría Bo Nix, su defensa seguía siendo una de las mejores de la Conferencia Americana y de la liga.

Un partido de pocos puntos no lo hizo menos dramático, en medio de una nevada que complicó cada vez más las posibilidades de los primeros sembrados de la Conferencia Americana y su quarterback suplente, Jarrett Stidham.

El proyecto que inició en 2024 con Drake Maye, había dejado destellos de lo que podría ser el futuro del jugador y de la franquicia, pero ese futuro parece que llegó mucho antes de lo esperado.

AP/C. Riedel

Stefon Diggs

El receptor salido de la Universidad de Maryland, aterrizó en Nueva Inglaterra este año con un currículum de 10 temporadas en la liga, consolidado como unas de las manos más confiables en la NFL con Minnesota primero y después Búfalo (donde vivió sus mejores días), pero que algunos temas extra cancha le habían negado la regularidad en alguna organización.

A pesar de que no tuvo sus mejores registros esta campaña, superó las mil yardas en 85 recepciones a lo largo de los 17 partidos y su elusividad, junto a su capacidad de separarse de los defensas, lo siguen convirtiendo en un arma que puede ser letal.

Hunter Henry

Formado en Arkansas y drafteado en 2016 por los Chargers, el ala cerrada de manos confiables y de gran utilidad en zona roja ha vivido la reconstrucción del equipo desde 2021 cuando llegó a los Patriotas luego de cinco temporadas con los Chargers. Suma las mismas campañas en cada equipo y supera en yardas, recepciones y anotaciones lo hecho en California.

AP/C. Riedel

Mike Vrabel

En 2025, Nueva Inglaterra optó por Mike Vrabel, ex linebacker que conocía a la organización tras jugar ahí de 2001 a 2008 y conquistar tres Super Bowls.

Inició su carrera fuera de las canchas sumando experiencia en Ohio State, su alma mater. Pasó a los Texans en 2014, como entrenador de apoyadores y luego coordinador defensivo, hasta llegar, en 2018, a ser entrenador en jefe de los Titanes, donde tuvo marca de 54-45 con tres viajes a postemporada.

Ahora tiene la posibilidad de unirse a Mike Ditka, Tony Dungy, Tom Flores y Doug Pederson como los únicos en ganar el Súper Tazón como jugadores y entrenadores en jefe.

AP/C. Riedel

Drake Maye

El heredero de Brady jugó para Carolina del Norte antes de ser tomado en la tercera selección global del Draft del 2024. En su primer año apenas jugó cuatro partidos, en 2022 y 2023 fueron 26 con 7 mil 929 yardas, 62 touchdowns y fue Jugador del Año en su conferencia.

Su carrera en la NFL no tuvo el mejor comienzo, pero su crecimiento fue abismal, superando las 4 mil 300 yardas por pase, duplicando sus touchdowns con 31 este año, 8 intercepciones, dos menos que de novato y completando el 72% de sus pases, cifras que lo pusieron como candidato a Jugador Más Valioso.

Christian González

El esquinero colombiano fue el encargado de sellar el triunfo ante Denver con una intercepción. Elegido por los Patriotas en 2023, procedente de la Universidad de Oregon ya fue elegido para el segundo equipo All Pro y a un Pro Bowl, mientras es un pilar clave en la defensiva de los Pats por una defensiva fuerte contra los receptores.
 

Síguenos en
Sigue navegando