Entretenimiento

Wyyrd enciende su primer fuego con “Divampa”

El debut de la banda tapatía llega tras un proceso extendido de búsqueda creativa, marcado por la autogestión, la escena local y una evolución sonora sin prisas

El disco no empezó como disco. Empezó como ensayo, como cuarto cerrado, como guitarras tocadas a bajo volumen para no molestar, como canciones que todavía no sabían en qué se iban a convertir. Fue un proceso silencioso y cotidiano, hecho de repeticiones, errores y pequeños hallazgos. “Divampa”, el primer LP de la banda tapatía Wyyrd, no es el resultado de una iluminación repentina ni de una urgencia por publicar, sino de un fuego lento: años de búsqueda, de prueba y error, de entusiasmo y desgaste, de aprender a convivir no solo con la música, sino con todo lo que implica sostener una banda independiente en Guadalajara.

El álbum está conformado por diez canciones y 38 minutos de duración, y toma su nombre de una palabra italiana -divampare, que significa encenderse y expandirse de manera rápida e intensa-, una definición que nombra aquello que arde bajo la superficie. Sin embargo, antes del lanzamiento, antes del show de presentación y antes de la escucha pública, existe una historia que explica por qué este disco llegó a existir. Wyyrd se formó oficialmente en 2022, pero su origen es anterior y menos preciso, marcado más por encuentros y afinidades que por fechas concretas.

Francesca Volpi y Walter Lagarda se conocieron en la preparatoria. No fue una amistad inmediata ni un proyecto planeado, sino un reconocimiento mutuo. Ella lo escuchó tocar en un evento escolar y algo se activó. “Desde ahí sabíamos que teníamos una conexión musical”, recuerda Walter en entrevista con EL INFORMADOR. La amistad llegó después, ya fuera del espacio escolar, pero la intuición ya estaba sembrada: una certeza silenciosa de que compartían una sensibilidad y una manera similar de entender la música.

Andrés Montes -“Triki”- apareció más tarde, también desde la escucha. Se acercó a Francesca después de una tocada de su proyecto solista para decirle que le gustaba lo que hacía. No hubo audiciones, ni convocatorias formales, ni estrategias para formar una banda: hubo afinidad. La primera vez que tocaron juntos fue para una live session pensada como respaldo de un proyecto individual, pero el resultado dejó claro que ahí había algo más. “Fue algo muy natural. Francesca quería tocar sus canciones solistas con banda, y de ahí surgió la idea de hacer un proyecto en conjunto porque sentíamos que había muy buena energía de trabajo y muchas ideas que podían complementarse”, recuerdan.

Ese origen sin prisa ni expectativas definió también el camino del disco. “Divampa” fue tomando forma con el tiempo, alimentado por experiencias compartidas, ensayos constantes y una relación que creció a la par de la música. Más que un punto de llegada, el álbum funciona como un registro de ese recorrido: un primer testimonio de todo lo que se fue encendiendo lentamente hasta encontrar su propia forma.

Walter Lagarda. Guitarra y voz, aporta capas sonoras y energía al directo de Wyyrd, consolidando el carácter del proyecto. CORTESÍA

Construir y definir la identidad musical

Desde el inicio, Wyyrd fue una suma de universos personales. Francesca, Walter y Andrés venían de experiencias distintas, con referencias que iban del post-punk al garage, del noise al emo. Esa diversidad no se resolvió borrando diferencias, sino conviviendo con ellas. Divampa es, en ese sentido, un álbum de encuentro: canciones que nacieron en momentos distintos de la vida de sus integrantes y que tardaron años en encontrar una forma común.

“Nuestro proceso creativo varía. A veces trabajamos solos y luego llevamos una canción casi completa al grupo. Yo, por ejemplo, suelo componer con guitarra acústica, escribir la letra o al menos la melodía, y luego la presento”, comparte Francesca. “Ellos ayudan a darle mayor sentido, agregan instrumentos, sugieren repetir o quitar partes. A veces pongo demasiadas cosas y hay que recortar. Walter también presenta canciones completas o riffs. “Triki” suele traer partes instrumentales sin melodía vocal, y entonces jugamos en los ensayos: escuchamos, tocamos encima y construimos juntos. Ha sido distinto con cada canción”.

El proceso ha sido tanto extenuante como fascinante. Paciencia, dinero, frustración y gratificaciones. Evoluciones musicales y exploraciones. “Nuestro sonido ha evolucionado conforme ha crecido nuestra relación como amigos y como banda. Al principio era una recopilación de universos individuales, que es algo que se refleja en este álbum”, dice Walter. “Con el tiempo hemos llegado a un terreno común donde podemos explorar más. Siempre ha sido complicado definirnos dentro de un género. Lo hacemos porque es necesario para ubicar la música, pero no nos gusta encasillarnos”.

Disponible en plataformas de streaming

Canciones de la producción “Divampa”

“Intro”.
“Americana”.
“Pacuzo”.
“HDSS”.
“Umbral”.
“Garras”.
“Bandini”.
“Messy Fingers”.
“Giro in Città”.
“Senseless”.

Francesca Volpi. Voz y guitarra de Wyyrd, un proyecto donde la composición y la sensibilidad escénica marcan el pulso. CORTESÍA

Un disco que aprendió a esperar

Divampa tardó más de lo previsto. La idea inicial era terminarlo en el invierno de 2024, pero los obstáculos habituales -económicos, logísticos, de producción- fueron postergando el cierre. Lejos de arruinar el proyecto, ese retraso terminó dándole otra profundidad. Se sumaron canciones nuevas. Algunas piezas que existían desde la preparatoria encontraron finalmente su lugar. El disco se convirtió en una especie de archivo emocional: composiciones individuales, recuerdos musicales, obsesiones compartidas.

“El álbum reúne composiciones antiguas, incluso de la prepa, junto con canciones que hicimos ya como banda”, dice Francesca a esta casa editorial. “Buscamos darle un sonido coherente, aunque muchas piezas nacieron de manera individual. Este año trabajamos arduamente y ahora estamos muy contentos de haberlo logrado. Lo más sencillo fue el release; lo más complejo fue la producción y la grabación, en parte por nuestra inexperiencia. Creemos que las cosas pasan cuando tienen que pasar, y este era el momento del álbum. También sentimos que este lanzamiento cierra un ciclo e inicia otro, sobre todo después de experiencias como nuestra primera salida fuera de Guadalajara, que fue en Mazatlán y nos fue muy bien”.

Mientras el disco se gestaba, la banda fue encontrando su lugar en la escena tapatía. No desde una irrupción espectacular, sino desde la constancia. Tocadas pequeñas, eventos autogestionados, escenarios compartidos con otros proyectos emergentes. Aunque su primer show fue en 2022, ellos mismos ubican su verdadera inserción en la escena hacia 2023, cuando comenzaron a circular más, a entender cómo funcionaban los espacios, a reconocer otras propuestas. Lo que encontraron fue una comunidad. “La gente nos ha recibido de forma muy chida”, dicen. Hablan de una escena diversa, marcada por el apoyo mutuo: ir a las tocadas del otro, escuchar la música del otro, compartir escenario sin competencia. Recuerdan con afecto bandas amigas que ya no existen, y celebran los vínculos que permanecen.

El escenario, con el tiempo, se volvió un lugar de disfrute. Al inicio dominaban los nervios, sobre todo para quienes no tenían experiencia previa… Pero tocar en vivo fue transformándose en una experiencia de soltura, de goce compartido. “Las primeras veces tocando en vivo fueron muy emocionantes y nerviosas, sobre todo para Walter y para mí. Triky ya tenía experiencia previa y era como el sabio de la banda”, comparte Francesca. 

“Con el tiempo fuimos aprendiendo a conocer nuestro show, a soltarnos más en el escenario, a disfrutarlo. Hoy tocar en vivo es de las partes más chidas del proyecto. La obra se completa cuando la compartes con la gente: la energía del público escuchando, cantando o bailando es increíble. Siempre sentimos que el show tiene buena energía y eso se nos reconoce mucho”, agrega.

Andrés Montes. Batería y voz, sostiene el ritmo de Wyyrd con una presencia sólida que articula la intensidad de la agrupación. CORTESÍA

Wyyrd presenta su álbum en el C3 Rooftop

Wyyrd presentará su álbum debut en vivo el jueves 15 de enero de 2026 en el C3 Rooftop -Av. Ignacio L Vallarta 1488, Col Americana, Guadalajara-, en un concierto concebido como una experiencia integral más allá del formato tradicional de tocada. La banda interpretará el disco de principio a fin, respetando el orden y la narrativa que le dieron forma durante su proceso de creación, y lo acompañará con material visual diseñado especialmente para la ocasión, la participación de músicos invitados y algunas sorpresas que buscan reforzar el carácter único de la noche.

El show comenzará a las 21:00 horas, con apertura de puertas a las 20:00, y contará con la participación de Animales Vertebrados, otra propuesta emergente del rock alternativo tapatío, en una combinación que subraya el espíritu de comunidad y colaboración que ha marcado el camino del proyecto. Para Wyyrd, esta presentación no es solo un concierto más, sino un momento clave en su historia: un punto de llegada después de años de trabajo y, al mismo tiempo, el inicio de una nueva etapa.

“Estamos muy emocionados y también nerviosos por la presentación del álbum. Es el show más grande que hemos organizado y hay muchas cosas que cuidar para que salga bien. Queremos que sea una experiencia muy chida para todos. Estamos listos para que llegue el día y darlo todo”, comparte la banda, consciente del reto que implica llevar al escenario un material que fue construido con paciencia y de manera colectiva.

No es casual que el título del disco remita al fuego. “Divampa” no estalla de inmediato: prende, se expande y deja marca. Ese mismo recorrido puede leerse en la historia de Wyyrd, una banda que entendió que hacer música no se limita a escribir canciones, sino que implica sostenerlas en el tiempo, darles espacio para crecer y permitir que se transformen junto con quienes las interpretan. En ese proceso, el ruido se vuelve también una forma de afecto, un lenguaje compartido que conecta experiencias, emociones y memorias.

Con “Divampa”, Wyyrd entrega algo más que un álbum: ofrece un mapa de su propio recorrido. En él conviven la amistad que sostiene el proyecto, la escena que lo arropa y el aprendizaje de que, a veces, lo que más tarda en llegar es justamente lo que cobra mayor sentido cuando finalmente aparece. Ahora, ese fuego que se encendió en ensayos y cuartos cerrados está listo para expandirse en el escenario.

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