Aunque la testosterona suele asociarse principalmente con los hombres, esta hormona también cumple funciones importantes en el organismo femenino. En las mujeres, la testosterona se produce en los ovarios y las glándulas suprarrenales, y participa en el equilibrio hormonal, la energía, el deseo sexual y la salud muscular. Cuando sus niveles disminuyen, pueden aparecer diversos síntomas que afectan tanto el bienestar físico como emocional.Uno de los signos más comunes del descenso de testosterona en mujeres es la disminución del deseo sexual. Esta hormona influye directamente en la libido, por lo que niveles bajos pueden provocar falta de interés en la actividad sexual o dificultad para experimentar placer. En algunos casos, este cambio puede presentarse de manera gradual.La fatiga persistente también suele estar relacionada con niveles bajos de testosterona. Muchas mujeres reportan sensación constante de cansancio, incluso después de descansar adecuadamente. Esta falta de energía puede interferir con las actividades diarias y afectar el rendimiento laboral o personal.Otro síntoma frecuente es la pérdida de masa muscular y fuerza física. La testosterona contribuye al mantenimiento del músculo, por lo que su disminución puede derivar en debilidad, menor resistencia al ejercicio y mayor facilidad para acumular grasa corporal, especialmente en la zona abdominal.Los cambios en el estado de ánimo también pueden manifestarse. Algunas mujeres experimentan irritabilidad, dificultad para concentrarse, baja motivación o sensación de desánimo. En ciertos casos, estos síntomas pueden confundirse con estrés o depresión, ya que suelen presentarse de forma similar.Además, el descenso de testosterona puede influir en la salud ósea. Con el tiempo, niveles bajos de esta hormona pueden contribuir a la disminución de la densidad ósea, aumentando el riesgo de fragilidad o lesiones, especialmente en etapas como la perimenopausia y la menopausia.Finalmente, algunas mujeres pueden notar alteraciones en la calidad del sueño, como dificultad para conciliarlo o despertares frecuentes durante la noche. Estos problemas de descanso, a su vez, pueden intensificar otros síntomas como el cansancio y los cambios emocionales.BB