Estudio Sofía Crimen y Montblanc presentación la experiencia inmersiva MU como parte de la agenda oficial del próximo FIRST GDL ART WKND, el encuentro de arte más relevante de Guadalajara y uno de los más importantes a nivel nacional.La narrativa de MU nos transporta a las décadas de 1970 y 1980, a la era dorada de las subculturas japonesas. En el corazón del barrio rojo de Kabukicho, en Tokio, las calles se encienden con luces de neón, salones de pachinko y Love Hotels que sirven de telón de fondo para hombres trajeados de mirada impenetrable, cabello pulido y pasos firmes, encaminados a bares sombríos donde se sellan pactos de honor y poder.Bajo esta premisa nace “MU”, una muestra única de Sofía Crimen en colaboración con Montblanc, Maison que ha convertido a la escritura, la tinta y el gesto creativo en un legado cultural. En este diálogo, la artista rescata no solo una estética, sino conceptos universales profundamente ligados a la historia de Montblanc: el poder de la tinta como testimonio, el honor de pertenecer y la jerarquía como estructura simbólica, arrancando un fragmento de Kabukicho para colocarlo, sin concesiones, frente a nuestros ojos.Sofía Crimen presenta su visión del Japón de la posguerra, un territorio marcado por el caos, habitado por los fantasmas del pasado y construido sobre la seducción de la falsa elegancia, la opulencia desmedida y los compromisos de por vida. Su obra se mueve con precisión en el umbral de lo prohibido, donde la belleza y la decadencia coexisten.El título proviene del término del MU (無), que dentro del budismo ZEN significa vacío o nada, pero a diferencia del occidente, no tiene una connotación negativa sino que refleja el potencial, la capacidad de albergar, de contener y de crear. Es así que la artista crea a partir del contenedor una experiencia única, donde somos testigos de un momento y espacio que no existe, un Japón sin control donde reina la ley de los mismos clanes, gracias a la opacidad de las autoridades y la romantización de los medios.Sofía Carmen nos presenta su visión del Japón después de la segunda guerra mundial, cuando reinaba el caos, teñido con los fantasmas del pasado y construido a través de la seducción de la falsa elegancia, la opulencia desmedida y el compromiso de por vida. Su obra se desplaza con maestría en la frontera de lo prohibido.MU es un vacío que es llenado por historias, anécdotas y experiencias, que han sido forjadas por hombres que vaciaron su honor, linaje y futuro, construyendo imperios del crimen, pero sin olvidar la clase, porque como dice el código: “Aunque seamos malos, nuestros modales son buenos”.CP